El X Encuentro Global de la Red Solidaria de Jóvenes de Entreculturas reunió en Madrid, del 10 al 12 de abril, a más de 130 jóvenes y 65 educadoras y educadores de nueve países para compartir experiencias, fortalecer el pensamiento crítico y construir juntos respuestas a los desafíos sociales, políticos y ambientales de nuestro tiempo. Bajo el lema “Yo no soy Fake”, el encuentro situó el pensamiento crítico en el centro, no solo como herramienta para analizar la información, sino como práctica para posicionarse ante las desigualdades.
Entre las voces que tomaron parte en este espacio estuvo Catherine, una joven de 14 años de Guatemala, integrante de la Red Generación 21. En esta entrevista habla sobre lo que significa participar siendo joven, los retos que enfrentan las niñas y adolescentes en su comunidad, y por qué encontró en la Red Solidaria de Jóvenes un lugar donde su voz importa.
¿Qué significa para ti participar como joven?
Para mí es algo muy significativo porque me ha enseñado muchas cosas, la verdad. El estudio y todo me ayudan. Distintas partes de mi vida. Para mí ha sido algo increíble y les agradezco bastante a mi familia, que me apoyó en todo. También le doy gracias a Dios por todo lo que me dio las oportunidades que me ha me ha abierto.
¿Cómo participan las y los jóvenes en tu comunidad?
Ahí está el PJO, que es el Protagonismo Juvenil Organizado. Hay talleres en los cuales hablamos sobre temas que más les interesa a los jóvenes, los cuales nos ayudan. Está el gobierno estudiantil en donde todos los jóvenes votan para un gobierno, para el mejor gobierno, el que ofrezca mejores cosas que ayude a nuestra comunidad educativa.
¿Crees que las personas adultas escuchen a los jóvenes?
Son 50 y 50 porque he estado con personas que en realidad me han escuchado, me han me han dado consejos, los cuales si los he tomado, me han ayudado bastante, pero hay otras en las cuales se dice hasta bueno, no es que me den un consejo, a veces uno quiere algunas palabras, pero los adultos es como que no, no mucha gracias.
¿Y qué has aprendido en la red Solidaria de jóvenes que te haya hecho ver la realidad de forma diferente?
Las diferentes situaciones en cada lugar. He visto muchas cosas que he escuchado, o más bien bastantes cosas que me han dicho. Ha estado así en otro lugar y aquí también, pero han dicho que sí se puede solucionar. Pero cuando todos estamos unidos, cuando hay una mirada y todo. Pero he aprendido muchas cosas. Me ha hecho cambiar, me ha hecho hasta una buena edad.
La Red Solidaria de jóvenes me ha enseñado muchas cosas. He visto diferentes situaciones en cada comunidad sobre supervivencia. He. He visto bastantes situaciones que han enfrentado cada comunidad. Entonces he visto que sí se puede. Pero es Comunidades Unidos.
¿Cómo llegaste a la Red Solidaria de Jóvenes? ¿Qué te hizo quedarte? ¿Permanecer?
En el PJO, me llamó la atención. Me metí por curiosidad primero y ya después vi que se habla el tema de los cuales a mí me interesan y dije me quedo, ya me siento cómoda.
Aquí hay un espacio para hablar y la verdad me ha ayudado mucho. A mí me encanta estar en esa organización.
¿En qué momento sentiste que tu voz realmente contaba dentro de la red?
Cuando estuve en el primer taller, cuando fui, empecé en el primer día. O sea, sentí que ahí sí podía hablar libremente, ahí me podía expresar, ahí sabía de que me iban a escuchar.
Entonces, desde ese día a mí me encantó. Yo hablé, yo me expresé y no, no hay nadie quien te juzgue ahí, sino que te puedes sentir en confianza, en humildad.
¿En Guatemala, cómo es la situación de las niñas y adolescentes hoy? ¿Cómo la describirías?
Es algo como regular porque no hay tanta igualdad entre los niños y niñas y a veces a la niña las hacen de menos, porque he escuchado, lo han dicho en las escuelas, de que las mujeres deben parar para estar en la casa, entonces no hay tanta igualdad. Sí hay más oportunidades para los jóvenes hombres. Entonces es la igualdad, si.
¿Qué barreras encuentran las niñas para participar o ser escuchadas?
Como les decía, es la igualdad. O sea, esa es la barrera que le da más oportunidades a los hombres que a las mujeres
¿Y qué le dirías a otras niñas que sienten que su voz no importa?
Lo que yo les diría es que no importa lo que les digan y los comentarios, no importa que les digan que sigan luchando, sigan alzando la voz porque en algún momento esas voces se van a juntar y van a ser escuchadas.



