
Con motivo de la celebración de la conferencia de donantes de Education Cannot Wait (ECW), la coalición española de la Campaña Mundial por la Educación (CME) pide al gobierno español que aumente su compromiso político e incremente la financiación para educación en emergencias.

Sadié tiene 13 años. Su familia es sudanesa, pero ella nació en Chad, en el campo de refugiados de Djabal. Sadié no pudo ir a la escuela hasta los ocho años a causa de una parálisis en las piernas le impedía caminar. Gracias a su triciclo y a la educación, puede cumplir el deseo de su madre, Fatna: “que pueda cuidarse sola y que se valga por sí misma”.

A pesar de haber sido un año académicamente desafiante debido al cierre de colegios por la aparición de la COVID-19, finalmente, el alumnado de secundaria básica en Chad ha podido examinarse para conseguir el Certificado de Educación Fundamental (BEF en francés). Dicha prueba les abre las puertas para acceder a los dos últimos años de secundaria.

Elena realizó un máster en Lenguas Extranjeras Aplicadas y en Gestión de Proyectos Humanitarios y Culturales. Su preparación como VOLPA fue crucial para llegar a trabajar en Chad junto al Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) en 2018. Desde abril de 2020, es la Directora de Programas en el país. "El cambio de vida ha sido muy drástico para esta población, las costumbres y tradiciones han hecho que sea difícil adoptar las medidas de prevención".

El cierre de los centros educativos está acarreando nuevos retos para los más de 102.000 estudiantes refugiados con los que cuenta Chad. En esta coyuntura, el profesorado de JRS, nuestra organización socia en el país, está trabajando con toda su energía para seguir acompañando a sus alumnos y alumnas en la distancia.