
Las guerras, la violencia, la pobreza y las catástrofes naturales son algunos de los hechos que marcan a la infancia a través de los tiempos, trayendo consigo consecuencias muy graves, desde lo físico hasta lo emocional, minando también su posibilidad de acceder a la educación y construir su futuro.

La profunda crisis que vive Nicaragua se acerca ya a su primer año. Este periodo se ha saldado con más de 500 muertos, más de 700 personas detenidas arbitrariamente y miles de personas que han desaparecido o han huido del país. Para sacar al país de la crisis se han comenzado conversaciones entre el régimen de Daniel Ortega y la oposición en la llamada Mesa de Diálogo Nacional.

En este contexto hostil y difícil para la convivencia social pacífica, el trabajo de Fe y Alegría se basa en promover una cultura de paz y reconciliación en las aulas, fomentando el diálogo, el respeto por la diversidad de pensamiento, y el perdón. De alguna manera Fe y Alegría busca generar un clima de estabilidad emocional en toda la comunidad educativa: niños, niñas, padres, madres, docentes y personal directivo.