Haití, ante una nueva emergencia

El pasado 14 de agosto Haití sufrió un terremoto de magnitud 7.2 que afectó, sobre todo, al sudoeste del país. El epicentro se situó cerca de la ciudad de Petit Trou de Nippes, a 150 kilómetros de la capital Puerto Príncipe, y ha causado pérdidas de vidas humanas además de graves daños materiales.

Hasta el momento se han contabilizado más de 2.200 personas fallecidas, más de 12.000 heridas y se estima que 60.759 viviendas han quedado destruidas, además de escuelas, centros de salud, centros penitenciarios, iglesias y carreteras han sufrido graves daños o han sido directamente reducidos a escombros. El Primer Ministro ha declarado el Estado de Emergencia

La situación del país y de su población se ha complicado aún más con la llegada de la depresión tropical Grace. Se han interrumpido las labores de rescate y ha empeorando una situación ya de por sí desesperada. 

Desde el primer momento hemos estado en comunicación con nuestras organizaciones socias en Haití, el Servicio Jesuita a Migrantes y Fe y Alegría, que nos han contando en primera persona lo que se está viviendo: 

“Hogares y vidas han sido arrasadas. Las imágenes son impactantes. El SJM-Haití está pidiendo su apoyo en lo que puede para poder intervenir urgentemente en estos días. Como se sabe, en medio de estas grandes tragedias, los artículos más necesarios son los de primera necesidad y no perecederos”.
Michaud Levelt sj, Director Nacional del Servicio Jesuita a Migrantes


“La prioridad número uno en este momento sigue siendo los servicios de emergencia. No hay forma de brindar la atención que las personas necesitan en este momento debido a la inexistencia de infraestructura médica. Por supuesto, en las próximas semanas sin duda enfrentaremos el problema de escasez de agua potable y  alimentos”.
Jean Denis Saint Félix, Superior Jesuita en Haití.

Las organizaciones socias haitianas han creado un Comité de Emergencia para la gestión de la respuesta. Desde Alboan y Entreculturas, en el marco de la Red Xavier, estamos evaluando la situación para poder atender a la población, especialmente a la más vulnerable, como son los niños, niñas o comunidad refugiada, centrando la respuesta en dos etapas:

  • Respuesta de emergencia: distribución de ropa, alimentos, enseres y productos de higiene para atender las necesidades básicas más inmediatas de la población.
  • Reconstrucción: una etapa a largo plazo centrada en la reconstrucción de las viviendas, centros educativos, etc.


Haití nos necesita otra vez. Desde Alboan y Entreculturas nunca hemos dejado de estar a su lado, pero las circunstancias nos exigen redoblar los esfuerzos. Si puedes, colabora.