Home » Noticias » Ariya y Pahum: el sueño de jugar una final empieza lejos de los grandes estadios
niñas jugando fútbol 3

Ariya y Pahum: el sueño de jugar una final empieza lejos de los grandes estadios

A veces, el sueño de jugar una final del Mundial empieza en un campo muy lejos de los grandes estadios.

En una comunidad rural del distrito de Thma Puok, en Camboya, Ariya y Pahum empezaron a jugar al fútbol siendo niñas. Hoy tienen 18 y 19 años, forman parte del equipo femenino de Fe y Alegría Camboya y comparten un mismo sueño: llegar algún día al fútbol profesional.

Sus recorridos son diferentes, pero ambas han encontrado en el equipo una oportunidad para seguir jugando, desarrollar sus habilidades y sentirse acompañadas. En unos días en los que el fútbol ocupa todas las miradas, sus historias recuerdan que los sueños deportivos empiezan mucho antes de llegar a una gran final.

Ariya: recuperar la confianza y volver a jugar

Para Ariya, ese sueño llegó a parecer imposible.

Creció en la provincia de Banteay Meanchey y comenzó a jugar al fútbol en la escuela primaria. A los 12 años, este deporte ya se había convertido en su pasión y en un sueño que quería seguir persiguiendo.

Después de terminar la educación secundaria, empezó la universidad. Sin embargo, tras perder a su madre y ante la delicada salud de su padre, tuvo que abandonar sus estudios después de seis meses y comenzar a trabajar para apoyar a su familia.

© Fe y Alegría Camboya

Primero encontró empleo en Poipet, pero las dificultades en la zona fronteriza y la preocupación de su padre por su seguridad hicieron que regresara a su comunidad. Actualmente gestiona allí una pequeña tienda de café y aperitivos.

Durante un tiempo, Ariya creyó que había perdido la oportunidad de volver a demostrar sus capacidades como futbolista.

“Antes de unirme a este equipo, pensé que casi había perdido la oportunidad de volver a demostrar de lo que era capaz por las dificultades que atravesaba. Formar parte del equipo femenino de Fe y Alegría Camboya me dio la posibilidad de seguir persiguiendo el sueño que tengo desde niña”.

Entrar al equipo le ha permitido volver a jugar, recuperar la confianza y continuar desarrollando sus habilidades. También ha encontrado el apoyo de sus compañeras y del entrenador, que la animan a seguir creciendo.

Hoy, con 18 años, Ariya es la capitana. Dentro y fuera del campo, acompaña a sus compañeras mientras continúa trabajando para acercarse a su sueño de convertirse en futbolista profesional. También espera que el programa permita que más niñas y jóvenes de comunidades rurales descubran sus capacidades y desarrollen su talento.

Pahum: un equipo donde nadie queda atrás

Pahum tiene 19 años, estudia el primer curso de Administración Pública en la Universidad Nacional de Meanchey y también sueña con dedicarse profesionalmente al fútbol.

Procede de una familia dedicada a la agricultura y comenzó a jugar durante la educación secundaria. Cuando se anunció la creación de un equipo femenino para promover el fútbol entre las jóvenes de su comunidad, no dudó en incorporarse.

Llegó buscando una oportunidad para practicar el deporte que le gustaba y encontró también un lugar donde sentirse acompañada. Tras perder a su hermana mayor en 2023, hubo momentos en los que se sintió sola y no sabía con quién compartir lo que sentía.

© Fe y Alegría Camboya

“Ahora sé que cada día tengo compañeras y entrenadores esperándome. Me animan, me apoyan y me impulsan a ser una persona mejor”.

Para Pahum, el equipo no se centra únicamente en competir, ganar trofeos o conseguir reconocimiento. Ganar o perder es solo una parte del aprendizaje. Ninguna jugadora queda fuera por no ser la más fuerte y todas tienen la oportunidad de aprender y mejorar.

“El fútbol es una herramienta que ayuda a las personas jóvenes a ser disciplinadas, respetuosas y responsables. Nadie se queda atrás por no ser la jugadora más fuerte. Todas tienen la oportunidad de crecer”.

El fútbol le ha permitido participar en torneos, conocer a equipos de otros lugares y construir amistades más allá de su comunidad. Pahum quiere continuar mejorando su preparación física y sus habilidades para poder presentarse algún día a las pruebas de un club profesional.

El sueño empieza mucho antes de una final

Ariya quiere abrir camino para otras niñas. Pahum quiere recordarles que la cancha también es su lugar.

Ambas quieren seguir jugando, desarrollar sus habilidades y acercarse al fútbol profesional. Sus historias muestran que el sueño de disputar una gran final empieza mucho antes: cuando existen espacios en los que las niñas pueden entrar al campo, formar parte de un equipo y continuar persiguiendo sus aspiraciones.

Desde Entreculturas apoyamos el trabajo de Fe y Alegría Camboya, organización de la que forma parte el equipo femenino en el que juegan Ariya y Pahum. Un equipo que les ofrece la oportunidad de continuar jugando, crecer junto a otras jóvenes y seguir avanzando hacia sus sueños.

Noticias relacionadas:

Suscríbete a la newsletter

Si quieres recibir nuestra newsletter mensual y los correos puntuales en los que te ofrecemos información, no dejes de completar este formulario. Al instante, te daremos de alta en nuestra base de datos y podrás estar al tanto de todas las novedades.

Desde ENTRECULTURAS FE Y ALEGRÍA ESPAÑA trataremos los datos aportados en calidad de Responsable del tratamiento con la finalidad de… Seguir leyendo.

Ir al contenido