Una revolución educativa para alcanzar el ODS4 y no dejar a nadie atrás

  • Estados Unidos

Durante la revisión oficial del cuarto Objetivo de Desarrollo Sostenible (el ODS4) - “Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad” - en la primera jornada del Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible que se está llevando a cabo estos días en la sede de la ONU en Nueva York, y en el que estamos participando de la mano de la Federación Internacional Fe y Alegría y la Campaña Mundial por la Educación, líderes y representantes del sector educativo advirtieron que el mundo está enfrentando una crisis global de educación. Tanto es así que, a menos que se adopten medidas rápidas, el mundo, no alcanzará una educación inclusiva y equitativa de calidad para todos y todas en el 2030.

De seguir la tendencia de los últimos cuatro años -cuando se establecieron  los ODS- el número de niños, niñas y jóvenes no escolarizados en 2030 sólo disminuirá parcialmente de 264 millones a 225 millones. Un dato especialmente duro para las niñas, ya que según alertaron, la escolarización de las menores se ha estancado sobre todo en Asia y África Subsahariana.

Además de las cifras cuantitativas, destacó también el lento progreso en lo que respecta a la calidad de la educación. Y es que cerca de 617 millones de niños, niñas y jóvenes en el mundo carecen de una buena base en matemáticas y lectura, de acuerdo a los últimos datos del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas -DESA-. 

Un panorama que, en su conjunto,  retrata una crisis mundial a nivel educativo que plantea la necesidad, tal y como aseguró Henrietta Flores, Directora Ejecutiva del UNICEF de llevar a cabo una “revolución educativa" para no dejar a nadie atrás.

Inversión, innovación y análisis es la propuesta que se escuchó en esta primera jornada del Foro como medidas para avanzar en la consecución de las metas planteadas por la Agenda 2030:

  • Inversión eficiente y equitativa para, entre otras cosas, hacer más atractiva la profesión docente y mejorar los sistemas de educación pública.
  • Innovación para que haya una reforma educativa real, que potencie el cambio de la forma en la que se enseña y se aprende y poder hacer frente a desafíos globales como son el aumento de la migración, la irrupción de las nuevas tecnologías, etc.
  • Análisis estadístico para aumentar y mejorar lo que se mide, con tal de asegurar que existe una representación exacta del panorama educativo a nivel mundial.

La comercialización de la educación

Durante la segunda jornada, estuvimos presentes en el panel  “Derechos humanos en riesgo: reflejos para la educación en A. Latina y el Caribe” organizado por CLADE (Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación). En este espacio se puso de manifiesto que la falta de un sistema fuerte de educación pública tiene muchas implicaciones para la sociedad: genera brechas y discriminaciones, desigualdad, pobreza y, en definitiva, como apuntó Héctor Canto, Viceministro de Educación en Guatemala “todos los derechos humanos están en riesgo cuando no cumplimos con el derecho humano de la educación”.

En el panel también se advirtió de una tendencia acuciante en América Latina: la comercialización de la educación. Ya no solo se habla de privatización de la educación sino de la búsqueda de rentabilidad mientras se estigmatiza a la educación. Como resultado de esta comercialización, denunciaron, el derecho a la educación se está perdiendo.