Con motivo del Día Internacional del Turismo, celebrado el pasado 27 de septiembre, y en el marco de nuestro proyecto en la Ruta Turística del Ausangate, en Perú, desde Entreculturas queremos reflexionar sobre nuestra forma de viajar y sobre cómo nuestras decisiones como turistas pueden contribuir a generar oportunidades para las comunidades que nos reciben.
Financiado por la Generalitat Valenciana, el proyecto se desarrolla en consorcio junto con Taller de Solidaridad, la empresa valenciana Soluciones en Turismo y CCAIJO como organización socia local en Perú. Una alianza que combina experiencia en cooperación internacional, conocimiento especializado del sector turístico y el liderazgo de las propias comunidades para impulsar un modelo de turismo comunitario sostenible.
Porque cuando viajamos elegimos mucho más que un destino: dónde dormir, qué comer, qué actividades hacer, qué productos comprar o con quién contratar nuestras experiencias. Y cada una de esas decisiones tiene un impacto.
¿A dónde va el dinero que gastamos? ¿Quién se beneficia de nuestra visita? ¿Cómo nos relacionamos con las comunidades que nos reciben? ¿Qué ocurre con el entorno cuando nos marchamos?
¿Qué tipo de turista eres?
Para reflexionar sobre estas cuestiones hemos creado el quiz «¿Qué tipo de turista soy?», una herramienta que, a través de 20 preguntas, invita a descubrir nuestra manera de viajar y a pensar qué pequeños cambios podemos incorporar en nuestras decisiones.
La propuesta busca reconocer nuestros hábitos, identificar aquello que ya hacemos bien y descubrir dónde tenemos margen para actuar. Porque quizá viajar de forma responsable no consista en dejar de viajar, sino en preguntarnos cómo queremos hacerlo y qué impacto queremos dejar a nuestro paso.
DESCUBRE QUÉ TIPO DE TURISTA ERES
Ausangate: cuando el turismo se convierte en una oportunidad para las comunidades
Esta reflexión está en el centro del proyecto que desarrollamos en la Ruta Turística del Ausangate, en la región de Cusco.
En esta zona altoandina, el turismo puede convertirse en una importante fuente de ingresos y oportunidades para las familias rurales. El reto es conseguir que su desarrollo sea sostenible, se construya desde las propias comunidades y permita que sus beneficios permanezcan en el territorio.
Por ello, trabajamos con las comunidades de Cuyuni, Andamayo, Pacchanta y Yanacancha para fortalecer un modelo de turismo comunitario que mejore las condiciones de vida de las familias y, al mismo tiempo, proteja y ponga en valor el patrimonio natural, cultural y comunitario de la zona.
136 emprendimientos familiares, con las mujeres como protagonistas
Uno de los ejes del proyecto es fortalecer 136 emprendimientos familiares vinculados a la Ruta Turística del Ausangate, de los que al menos el 70 % están liderados por mujeres. Se busca reforzar sus capacidades técnicas, organizativas y comerciales para mejorar sus ingresos y su participación en las decisiones relacionadas con la actividad turística.
Además, se trabaja con 85 emprendimientos complementarios al turismo, favoreciendo que productores, productoras y pequeños negocios locales puedan incorporarse a la cadena de valor turística con criterios de sostenibilidad, género y pertinencia cultural.
Que las comunidades decidan cómo quieren crecer
Pero no se trata únicamente de generar actividad económica. Hay otra pregunta fundamental: ¿quién decide qué turismo quiere una comunidad?
En Ausangate fortalecemos espacios de gobernanza turística comunitaria, la coordinación entre las comunidades y la participación de mujeres y jóvenes en la planificación y toma de decisiones. También trabajamos para mejorar la articulación y comercialización conjunta de la oferta turística y su conexión con el mercado.
Se trata, en definitiva, de avanzar hacia un turismo en el que las comunidades participan, deciden y se benefician de su propio desarrollo.
También las empresas tienen un papel
El turismo implica a numerosos actores: alojamientos, agencias, operadores, empresas de transporte, restauración, comercio, plataformas y otros proveedores. Por eso, avanzar hacia modelos más sostenibles requiere también alianzas entre empresas, organizaciones sociales, instituciones públicas y comunidades.
Las empresas pueden contribuir incorporando criterios de sostenibilidad y responsabilidad en sus cadenas de valor, generando oportunidades para pequeños productores y negocios locales o promoviendo entre sus equipos y clientes una forma más consciente de viajar.
Viajar también puede transformar
El quiz «¿Qué tipo de turista soy?» es un pequeño punto de partida: una invitación a mirar nuestros hábitos y preguntarnos qué podemos hacer diferente.
Porque detrás de cada viaje hay personas, comunidades, territorios y decisiones económicas. La próxima vez que hagamos la maleta, quizá podamos preguntarnos no solo qué queremos encontrar al llegar, sino también qué queremos dejar cuando nos vayamos.



