
La mañana del pasado 25 enero las organizaciones de mujeres caminaron por las calles de la ciudad de El Progreso, en el departamento de Yoro, al norte de Honduras, gritando consignas y portando pancartas con datos alarmantes de feminicidios que están en la impunidad en el país.

Tabitha vivió una década en un campo para personas desplazadas. Junto a su familia, huyó de su hogar en el norte de Nigeria debido a la violencia de Boko Haram. En medio de esa larga espera, sin saber si algún día podría volver o empezar de nuevo, llegó algo inesperado: una oportunidad para formarse, para aprender a cultivar la tierra y criar animales, y para recuperar poco a poco las riendas de su vida. Hoy,…