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Fe y Alegría impulsa la educación infantil en Camboya.

Educación en Camboya: el trabajo de Fe y Alegría para que más niños y niñas continúen estudiando

En el noroeste de Camboya, muchas comunidades rurales enfrentan desafíos que influyen directamente en la educación de niñas y niños. Las condiciones económicas del territorio, la falta de recursos educativos suficientes y un entorno que no siempre ofrece apoyo académico estable hacen que sostener la continuidad escolar no sea sencillo. A ello se suman infraestructuras limitadas en algunas escuelas y la dificultad para acceder a educación secundaria en zonas más alejadas. Aunque el acceso a la escuela ha mejorado en los últimos años, garantizar que el aprendizaje sea sólido y que el alumnado pueda continuar su trayectoria educativa sigue siendo un reto.

En este contexto, desde Entreculturas apoyamos el trabajo de Fe y Alegría en Camboya, que actualmente acompaña a cerca de 4.000 personas —entre niñas, niños, docentes y miembros de la comunidad— en la construcción de procesos educativos más sólidos y sostenidos en el tiempo.

Educación vinculada a la comunidad y al entorno

Uno de los pilares del trabajo de Fe y Alegría Camboya es reforzar el aprendizaje más allá del horario escolar. Para ello, ha impulsado un Centro de Aprendizaje Comunitario que ofrece apoyo directo a niñas y niños que necesitan consolidar contenidos clave. En este espacio trabajan lectura, inglés y competencias digitales, con un acompañamiento más cercano que les permite avanzar con mayor seguridad.

El centro se ha convertido en un punto de referencia para la comunidad. No solo amplía oportunidades de aprendizaje, sino que refuerza la confianza del alumnado y su continuidad educativa.

Educación en Camboya
© Fe y Alegría Camboya

El “Healing garden”: aprender desde la naturaleza

Dentro del Centro de Aprendizaje Comunitario, el “Healing Garden” conecta educación y entorno de manera concreta. Allí, niñas y niños participan en la plantación de árboles y plantas medicinales como limoneros, aloe vera o limoncillo, especies presentes en su propio entorno y que forman parte de la vida cotidiana de la comunidad. A través de este proceso, no solo aprenden a cultivarlas, sino a comprender por qué cuidarlas es también cuidar su bienestar y el de quienes les rodean.

Como explica Han, profesor del centro y miembro del equipo de Fe y Alegría en Camboya:
“La educación no solo crece en los libros, también brota de la tierra”.

El jardín, que incluye un sendero en forma de corazón construido por la propia comunidad educativa, simboliza que la infancia está en el centro del proceso. Más que un espacio verde, es un lugar donde el alumnado entiende que proteger el medio ambiente implica reconocer la relación directa entre naturaleza, comunidad y vida diaria. De esta forma, la educación se vive más allá del aula y se integra en la experiencia cotidiana.

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© Fe y Alegría Camboya

Educación en contextos de emergencia

Sostener el aprendizaje también implica saber adaptarse cuando el contexto cambia. En diciembre del año pasado, la situación de conflicto en la frontera del país afectó a comunidades cercanas y alteró la vida cotidiana de muchas familias. En estos escenarios, la educación suele ser una de las primeras actividades que se interrumpe.

Ante esta situación, el equipo activó una respuesta de educación en emergencias que incluyó la distribución de 2.000 kits escolares, la puesta en marcha de bibliotecas móviles en espacios de desplazamiento y el diseño de un programa de gestión emocional del conflicto para acompañar a niñas y niños que habían vivido situaciones de tensión e incertidumbre. La experiencia supuso un aprendizaje institucional importante, demostrando la capacidad de adaptación del equipo de Fe y Alegría para que el derecho a la educación no se detenga. “Nuestra prioridad fue sanar el miedo para abrir paso al aprendizaje. Porque solo cuando un niño se siente seguro y escuchado, recupera la libertad de aprender y la fuerza para volver a soñar”, nos cuenta Pilar López-Dafonte, Responsable Regional de la Federación Internacional de Fe y Alegría.

Reforzar el trabajo docente para mejorar la calidad educativa

Otro eje clave del proceso es el acompañamiento a docentes. A lo largo del último año, se han desarrollado talleres en matemáticas y lengua jemer -la lengua oficial en Camboya- dirigidos al profesorado, además de espacios formativos sobre convivencia y gestión del aula desde un enfoque de cuidado.

En total, seis mentores han comenzado a acompañar de manera regular a docentes en su práctica diaria, ofreciendo seguimiento cercano y apoyo continuado. Este acompañamiento permite reforzar aprendizajes básicos, mejorar el clima escolar y avanzar de forma sostenida en la calidad educativa.

Educación en Camboya 3
© Fe y Alegría Camboya

Un proceso que sigue creciendo

Actualmente, el trabajo de Fe y Alegría en Camboya continúa ampliando comunidades de aprendizaje incorporando nuevas escuelas y centros no formales. Se trata de un proceso en construcción, que busca responder de manera contextualizada a los desafíos educativos del territorio.

Desde Entreculturas acompañamos este camino convencidas de que garantizar el derecho a la educación implica algo más que el acceso: significa asegurar aprendizaje, permanencia y oportunidades reales de continuidad educativa.

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