José Luis Barreiro Areses

Soy José Luis Barreiro, vigués, de 51 años y periodista de formación. Este verano decidí vivir mi primera experiencia en el Sur, un viaje personal e interior que tenía pendiente desde mi juventud. Estar en Entreculturas y tener una situación familiar más liberada, fueron dos factores que confluyeron para tomar la decisión de que el momento había llegado. Una decisión reflexionada y compartida con mi familia, donde sentí el apoyo y la complicidad que necesitaba.

Mi destino fue Honduras, un país totalmente desconocido para mí. Rico en recursos, bello, lleno de vida y con personas valientes y comprometidas en su día a día. Pero también un país muy pobre (70% de la población), con una desigualdad casi obscena y con un Estado autoritario que lo controla desde el miedo y desde la violación constante de los derechos humanos. La violencia y la inseguridad tienen a la población, y a los periodistas de Radio Progreso, contra las cuerdas pero, como dicen por allí, “nos han robado tanto que hasta nos han robado el miedo”.

Mi vivienda era la del Padre Melo, jesuita hondureño y director del ERIC-Radio Progreso. Con él compartía charlas, viajes, programas de radio... y así conocí a un hombre totalmente comprometido con la causa de los pobres, de la justicia y de la defensa de los derechos humanos en este país, lo que le ha valido reconocimientos, pero también vivir bajo protección debido a las amenazas de muerte que sufre y que lleva con una dignidad envidiable.

También tuve la oportunidad de conocer a la gente de Fe y Alegría y del Instituto Técnico Loyola, ubicados en la misma zona que Radio Progreso. Honduras ya forma parte de mi vida, de mi compromiso personal y profesional. Esta experiencia ha sido un punto de inflexión como persona, como periodista y como creyente. He tendido un puente con los hermanos hondureños que espero volver a cruzar.