Testimonios de voluntariado

  • Muy buenas a todas y todos, en primer lugar presentarme soy Pablo Almansa, madrileño de 25 años, educador social y VOLPA, este año lo estoy compartiendo en la Asociación Mi Rancho, en Santa cruz, Bolivia, trabajando como voluntario con niños, adolescentes y jóvenes en situación de calle.


    Desde mi habitación en este maravilloso lugar es desde donde os escribo. Me gustaría acercaros un poco mi experiencia y reflexiones que van surgiendo de todo lo que aquí vivo.

  • Me llamo Sergio y soy el actual delegado de Entreculturas en Vigo. Conozco Entreculturas, prácticamente, de toda la vida… Estudié en el colegio Apóstol Santiago, de los jesuitas, y participé en la Red Solidaria de Jóvenes en dicho centro. Después, ya en la universidad, mantuve el contacto con algunos profesores y ex alumnos que, como yo, ahora hacían labores de monitor voluntario para experiencias de interiorización y reflexión personal.

  • Cuando comentaba entre mis amigos y familiares que iba a venir a América Latina lo primero que me decían es que sería un viaje a una tierra geográficamente muy diversa, con una gastronomía muy diferente a la mía, un clima más intenso..., incluso una cuestión cultural; pero nunca se pararon a pensar que sería un viaje con epicentro en las personas: un viaje al esfuerzo en entenderse más allá del uso de un idioma común; un viaje a la paciencia mutua, a los tiempos y los espacios con tendencia a menguar y a extenderse sin límite, al cambio en la expresión de los afectos y los def

  • Conocí Entreculturas siendo yo mismo voluntario del programa de voluntariado internacional VOLPA en 1992. Unos años después nació Entreculturas en Zaragoza y empecé a colaborar en la formación de personas que querían hacer voluntariado internacional. Me ofrecí como formador porque quería facilitar a otra gente la experiencia del “encuentro con otros” que yo había tenido. ¡Y aquí llevo ya casi 15 años!

  • Me llamo Paloma, tengo 24 años y soy de Madrid. Llegué a Haití hace casi cinco meses para colaborar con Fe y Alegría, así como con la escuela Sainte Marie. Vivo con 4 misioneras, Religiosas de Jesús María, con las que trabajo codo con codo. Mi trabajo aquí es muy diverso, pero estoy centrada principalmente en la educación y formación. Realizo formación a docentes (tanto de manera individual como colectiva, a través de jornadas formativas) con el objetivo de mejorar la calidad de la educación.

  • Conocí el programa VOLPA de Entreculturas en 2015 a través de una amiga. Siempre había querido hacer un voluntariado internacional (pues ya colaboraba con voluntariados en Madrid) y este fue el momento de dar el paso.

  • Soy Judith y pasé un año como voluntaria en la oficina del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) en Santiago de Chile.

  • Soy originaria de Barcelona e Integradora Social. Los últimos años de mi vida profesional se habían desarrollado en el mundo de las organizaciones humanitarias, pero en oficina y en la parte de gestión de donantes. Pese al rumbo de mi carrera profesional, mi verdadera vocación siempre ha sido el trabajo directo con personas en situación de vulnerabilidad y su desarrollo según el contexto cultural. 

  • Desde pequeña he sido sensible al hecho de que hay muchas, demasiadas personas en el mundo que viven injustamente en condiciones muy duras: marginadas, excluidas, en medio de la violencia, en la escasez de recursos económicos y de oportunidades… y he sentido que debía y quería hacer algo para ayudar a transformar esas realidades.

  • Carrera, máster, trabajo, casa y familia. Pongamos todo patas arriba, vamos de VOLPA. Me llamo Abdel y yo me llamo Blanca. Y esta es nuestra historia.

    Hace siete meses pusimos rumbo a Nicaragua decididos a vivir una experiencia que prometía ser la de nuestra vida. Una experiencia que marcaría un antes y un después. Y así fue.

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