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El alumnado de secundaria en año de exámenes finales vuelve a las aulas en los campos de refugiados de Milé, Kounoungou y Farchana

  • Chad

En marzo de 2020, todos los centros educativos de Chad cerraron a causa del  Covid-19. Tres meses más tarde, el gobierno del país ha tenido en consideración la evolución y la situación sanitaria actual y ha decidido reabrir las escuelas para los últimos cursos de secundaria inferior y superior en año de exámenes finales. 

Los estudiantes de instituto en los campos de personas refugiadas de Milé, Kounoungou y Farchana, donde trabaja nuestra organización socia, el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) Chad, pueden volver así a clase antes de examinarse en agosto de este año.

El alumnado, los líderes de la comunidad y las asociaciones de padres de estudiantes (APE/AME), junto a JRS, se han comprometido a que la reapertura de los centros educativos se haga de forma segura y respetando las medidas sanitarias recomendadas por los expertos. Entre algunas prevenciones, se encuentran el uso de mascarillas, cumplir con el distanciamiento social y el uso de gel desinfectante para manos. Además, los estudiantes se han dividido en grupos de veinte personas por aula para garantizar una adecuada distancia de seguridad.

Sin embargo, no todos los estudiantes inscritos inicialmente a los exámenes han regresado a las aulas. En los ocho centros de secundaria de la subdelegación de Farchana, solo han asistido ahora el 54% de los estudiantes de cursos intermedios y el 52% de los alumnos de los niveles superiores. 

Entre algunas de las causas, que JRS sigue investigando, se encuentran los embarazos prematuros o los matrimonios forzados a los que se han visto abocadas muchas jóvenes durante el cierre de los centros. Otros estudiantes se marcharon lejos de los campos de refugiados en el último período por razones económicas, en busca de trabajo en campos de cultivo, mercados y otros países como Níger o el mismo Sudán.

En este contexto, el Programa La Luz de las Niñas en Chad viene apoyando a 13.107 niñas y adolescentes para garantizar su permanencia en la escuela y reforzar sus capacidades para tomar decisiones informadas sobre su higiene menstrual y su salud sexual y reproductiva, a través de la formación, el reparto de material para la higiene personal, la construcción de letrinas y espacios seguros para ellas.  

Safa y Mahamat, alumnos del último curso de secundaria en el instituto de enseñanza superior del campo de Kounougou, comparten sus sentimientos a un mes de realizar el examen de Baccalaureate (BAC). Se trata del equivalente francófono al Bachillerato, un momento muy importante en sus vidas, pues es la puerta de entrada a la universidad.

Safa Abdallah Moursal

“Quiero agradecer a las autoridades que nos permitieron a los estudiantes del último curso de secundaria superior continuar con el curso académico. Estoy contenta de poder regresar a la escuela y de reunirme con mis compañeros, compañeras y docentes. Hemos estado mucho tiempo dando las lecciones desde nuestras casas.

Continuar con las clases durante solo un mes es poco tiempo. Para una alumna que se prepara el examen BAC es muy difícil seguir con sus estudios si no está en el aula. Los padres deben motivar a sus hijos e hijas para que continúen y superen el BAC. 

Para conseguir buenos resultados, también es necesario una buena instrucción por parte de los profesores y profesoras, y el acompañamiento del JRS a los estudiantes que están pasando por un momento crucial en sus vidas. “

Mahamat Abakar Adam

El Covid-19 ha tenido un gran impacto en la educación pero, después de meses, por fin podemos regresar a clase. Mis amigos y yo estamos muy contentos porque esto nos ayudará a prepararnos mejor para el examen BAC.

Es cierto que los profesores y profesoras nos han ido ayudando desde sus casas mientras los centros estaban cerrados, pero algunos de ellos no han podido. Eso ha hecho que llevemos atrasadas algunas materias.

Prepararse para el BAC y no poder asistir a clase no es realista. Por tanto, les pido a todos los estudiantes que aún no han regresado al campo que vengan y se formen bien para el examen. Los padres deben contribuir al aprendizaje de sus hijos y guiarlos hacia una buena educación y preparación. Aunque solo queda un mes para terminar el curso, es necesario asistir a clase para enfrentarse al examen adecuadamente. Los familiares deben apoyar, alertar y motivar a los estudiantes a sacar buenas notas.”

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