ETIOPÍA

Etiopía es el mayor receptor de personas refugiadas en el continente africano y el 5º a nivel mundial. 

Los conflictos y las persecuciones en Somalia, Eritrea, Sudán y Sudán del Sur producen con frecuencia desplazamientos forzosos masivos. A lo cual, además, vienen a sumarse las consecuencias de "El Niño" que, caracterizado por el calentamiento anormal de la temperatura superficial del mar (lo que altera los patrones de lluvia), está causando estragos en el Cuerno de África: pérdida de cultivos y de ganado, malnutrición y graves enfermedades derivadas de la falta de agua y la contaminación del aire. 

Se estima que en Etiopía residen más de 730.000 personas refugiadas.


El 85% de la población vive de la agricultura o de la ganadería, 
por lo que son muy vulnerables a los cambios climáticos.
Con una población de 97 millones de habitantes, 
casi una cuarta parte del país está en crisis nutricional.

 

Foto panorámica del núcleo de regugiados de Melkadida, Etiopía. / FOTO: Christian Fuchs - JRS


En Etiopía se encuentra el segundo mayor campo de refugiados del mundo (después del campo de Dadaab, en Kenia). Se trata de Dollo Ado, una vasta extensión al sur del país, próxima a la frontera con Somalia, donde se distinguen, a su vez, 5 núcleos: Hilaweyn, Bokolmanyo, Buramino, Melkadida y Kobe.

Toda la población refugiada de Dollo Ado procede de Somalia: en total 213.232 personas según los datos más recientes de ACNUR.

Ubicación del campo de refugiados de Dollo Ado, en Etiopía donde conviven 213.232 personas.

 

De esos 5 núcleos, el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) trabaja -gracias al apoyo de Entreculturas- en los dos más poblados, Melkadida y Kobe. En ambos, el 65% de las personas tiene menos de 18 años, por lo que nos encontramos ante una población muy joven -muchos han nacido allí y no conocen otra realidad-.

El objetivo de Entreculturas y del JRS es, precisamente, ofrecerles oportunidades educativas, acompañamiento psicosocial y actividades recreativas para que durante su estancia allí -supuestamente temporal- gocen de cierta calidad de vida y desarrollen habilidades técnicas que les permitan integrarse y acceder al mundo laboral una vez abandonen el campo.


En lo que va de año, han llegado a Dollo Ado
cerca de 3.000 refugiados somalíes más,
lo que da cuenta de que la cifra va en aumento.


Refugiados urbanos en Addis Abeba

La capital de Etiopía, Addis Abeba, también alberga personas refugiadas. Aunque la cifra es más difícil de calcular debido a que muchas de ellas pasan inadvertidas entre la población local, las estimaciones más recientes de ACNUR elevan a 8.000 los refugiados formalmente reconocidos. En este caso, la abrumadora mayoría procedentes de Eritrea.

Estos “refugiados urbanos” sobreviven silenciosamente en condiciones extremadamente precarias, con menos apoyo que los refugiados de los campos, y, dada su situación de irregularidad, enfrentándose a limitadísimas oportunidades de acceder a servicios básicos o de conseguir un trabajo digno. 

En la ciudad sufren con frecuencia prácticas discriminatorias y diferentes formas de violencia. Y en el caso de las mujeres, además, la discriminación de género o el riesgo a sufrir abusos sexuales agrava aún más estos problemas. 

El hecho de no hablar con fluidez el idioma oficial del país (en el caso de los somalíes y los eritreos, por ejemplo) no sólo hace que las personas refugiadas no puedan entenderse con la población etíope, sino que incrementa su estado de vulnerabilidad y desprotección. 

El Servicio Jesuita a Refugiados también trabaja en Addis Abeba para acompañar y defender a los refugiados y refugiadas urbanos. Las oficinas del JRS son un punto de acogida para todas aquellas personas que no saben a quién recurrir y que agradecen la predisposición y el asesoramiento. El personal del JRS atiende -a veces, incluso, en su propio idioma- a los refugiados procedentes de los países colindantes con Etiopía para comprender su problemática y orientarles sobre los trámites burocráticos o las oportunidades formativas o laborales a las que pueden acceder. 

 

Clases de informática. / FOTO: Ángela Wells - JRS Clases de inglés. / FOTO: Christian Fuchs - JRS
   
Atención infantil en Addis Abeba. / FOTO: Ángela Wells - JRS Refugiadas somalís en Addis Abeba. / FOTO: Christian Fuchs - JRS



El JRS ofrece cursos de inglés de diferentes niveles para facilitar la integración de los refugiados y su habilidad para desenvolverse o conseguir un trabajo. También la informática es una materia habitual debido a la alta demanda de este perfil en el mercado laboral etíope y, por supuesto, la gestión financiera de cara a favorecer la puesta en marcha de un negocio propio.

"Los problemas de los refugiados son nuestros problemas y su éxito es nuestro éxito. Los refugiados son personas normales en circunstancias extraordinarias que, con nuestro apoyo, pueden hacer cosas extraordinarias. Por lo tanto, no rechacemos a los refugiados, démosles la bienvenida", dice Atakelt Tesfay Hailu SJ, director del JRS Etiopía.

En Entreculturas apostamos por una cultura de hospitalidad y acogida y en esto se fundamenta nuestra labor en Etiopía y en el resto de "puntos calientes" del planeta donde respaldamos el trabajo del Servicio Jesuita a Refugiados. Te animamos a colaborar con nosotros para ayudarnos a estar a la altura de las circunstancias ante la crisis que se avecina en el Cuerno de África. Gracias.

Puedes hacer una transferencia a esta cuenta bancaria: IBAN ES85 0049 0496 8221 1022 0162 (BANCO SANTANDER) o colaborar online: