
El programa, que comenzó en 2022, busca generar oportunidades de futuro para niñas indígenas en situación de vulnerabilidad en Guatemala y Perú

Tabitha vivió una década en un campo para personas desplazadas. Junto a su familia, huyó de su hogar en el norte de Nigeria debido a la violencia de Boko Haram. En medio de esa larga espera, sin saber si algún día podría volver o empezar de nuevo, llegó algo inesperado: una oportunidad para formarse, para aprender a cultivar la tierra y criar animales, y para recuperar poco a poco las riendas de su vida. Hoy,…