Becas escolares de educación secundaria de la población retornada de Burundi
Burundi vivió una guerra civil durante 8 años después del asesinato del Presidente hutu, Melchior Ndadaye, en 1993. El conflicto y la tensión provocada por el enfrentamiento entre las etnias hutu y tutsi, provocó que la sociedad burundesa saliera de su país en busca de refugio.
En el año 2000, las primeras conversaciones hacia el proceso de paz culminaron finalmente con la firma del Acuerdo de Paz en Arusha, Tanzania. Con el cese de la guerra y la violencia en Burundi, los gobiernos de distintos países de acogida de refugiados burundeses, con apoyo de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), iniciaron un proceso de repatriación voluntaria.

Muchos acogidos en campos de refugiados, cerca de 470.000 personas, han regresado a sus casas en Burundi con la esperanza de reconstruir sus vidas; pero la crisis causó una fuerte desestructuración de la sociedad burundesa, creándose una nueva categoría social de ‘siniestrados' que, según datos del Gobierno, agrupa a más de un millón de personas. Se generó una realidad social paralela en Burundi como consecuencia de este proceso y los más vulnerables para caer en ella fueron los niños y las niñas. Algunos no encontraron ningún hogar y quedaron desplazados en la calle, otros volvían a su tierra como minusválidos, y algunos se encontraron huérfanos por la guerra o a causa del SIDA. El Servicio Jesuita para Refugiados (JRS), como socio implementador del ACNUR, ha trabajado desde hace muchos años en los campos de refugiados asistiendo a los burundeses en el apoyo a la educación y el acompañamiento psicosocial.
Tras el retorno de gran parte de la población refugiada burundesa a sus comunidades, el JRS finalizó su actividad en los campos y continúa su intervención apoyando la mejora en la educación de la población retornada, especialmente con el acceso a la educación secundaria. El presente proyecto toma lugar en el Este de Burundi, concretamente en las comunas de Giharo (Provincia de Rutana), Gisuru (Provincia de Ruyigi) y Giteranyi (Provincia de Muyinga) y pretende apoyar mediante el pago de matrículas, materiales escolares y gastos médicos a 1.034 alumnos y alumnas.