La Delegación de Entreculturas de Burgos aprovechó la ocasión para compartir con él y sus acompañantes un rato de rica y emotiva conversación. "Nos dijo que con sus proyectos intenta crear `espacios de esperanza´ y por ello no para de trabajar para mejorar las condiciones de vida de sus convecinos de Phom Penh (Camboya) donde hace años fundó La Casa de la Paloma, un centro de educación y formación a los niños y niñas mutilados por las explosiones de minas antipersona que aún siguen enterradas por el país pese a que hace ya diez años que terminó la guerra", comenta Jaime Casado desde la Delegación.

Kike Figaredo llegó acompañado de tres jóvenes camboyanos, uno de los cuales resultó afectado por un accidente de ese tipo el año pasado. En lo que va de 2009 ya son 117 las personas accidentadas, "casi una al día y eso que está siendo el mejor año de los últimos 30", afirmó Kike.
A lo largo de su exposición, el jesuita expuso su trabajo en el mundo de la educación, impulsando escuelas en las zonas más oprimidas del país y siguiendo el modelo de educación impulsado por Fe y Alegría, además de agradecer a los asistentes el apoyo de Entreculturas en algunos de sus proyectos.