En esta charla, organizada por la delegación de Asturias y Cáritas Diocesana, casi un centenar de personas conocieron mejor la realidad de los desplazados y refugiados en África. Alberto Plaza, ex Director de SJR en Liberia, explicó las causas y el alcance de esta situación, así como el trabajo de Naciones Unidas y las ONG para llevar a cabo el proceso de pacificación y alcanzar los Objetivos del Milenio.

El Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) acompaña a todas las personas que durante la guerra civil fueron refugiadas y ahora vuelven a Liberia, donde sus hogares han sido destruidos. Para facilitar este proceso, el JRS trabaja en tres ámbitos: la asistencia humanitaria, la creación de escuelas y la formación y capacitación de maestros y maestras, todo ello, teniendo en cuenta una perspectiva de género.

La guerra ha dejado destruido todo el país y, por ello, es tan necesario el trabajo comunitario y la reconstrucción de todas las infraestructuras. "La educación para la paz y para el desarrollo es vital para que la comunidad tome las riendas de esa nueva oportunidad que se presenta tras la guerra", afirma Alberto Plaza.