En la escuela San Ignacio de Loyola de Bédou, en Haití, el arte se ha convertido en una herramienta para que las niñas expresen sus emociones, fortalezcan su autoestima y alcen la voz frente a la violencia.
A través del Club de Niñas, un espacio seguro donde pueden compartir experiencias, desarrollar su creatividad y ganar confianza en sí mismas, las participantes han protagonizado un taller de pintura enmarcado en el programa La LUZ de las NIÑAS. La actividad, acompañada por el profesor de arte Jhemp Rémy y la psicóloga Sophia A. R. Louis, forma parte de las acciones que combinan el apoyo psicosocial con el deporte y las artes como herramientas para prevenir las violencias contra las niñas.
Durante el taller, las niñas renovaron un mural de su escuela en el que podía leerse «Gracias, La LUZ de las NIÑAS». Lo transformaron con nuevos colores y dibujos que reflejan su creatividad y, sobre todo, un mensaje claro y contundente: «No a la violencia».
Más allá del resultado artístico, el proceso les permitió trabajar juntas, expresarse libremente y convertir el arte en una forma de reivindicar su derecho a crecer libres de violencia. Entre pinceles, risas y momentos de concentración, cada una dejó plasmada su visión de un futuro más seguro para las niñas.
Las obras realizadas, tanto los murales como las pinturas sobre lienzo, fueron expuestas el pasado 19 de junio durante el acto de fin de curso del centro educativo, compartiendo con toda la comunidad escolar el mensaje que las niñas habían querido transmitir.
Con iniciativas como esta, Fe y Alegría Haití, a través del programa La LUZ de las NIÑAS, sigue creando espacios seguros donde las niñas pueden desarrollar todo su potencial, fortalecer su bienestar emocional y convertirse en protagonistas de la prevención de la violencia y de la defensa de sus derechos.






