Este es el testimonio de Carmen Valdivia, una mujer que al llegar a España encontro un refugio y una manera de seguir adelante con su proyecto de vida siendo voluntaria de Atalaya Intercultural, una organización del sector social de la Compañía de Jesús que se centra en ofrecer acogida y acompañamiento en los primeros pasos de su nueva vida a persona migrantes en la ciudad de Burgos, promoviendo sus derechos fundamentales y facilitando el acceso a vivienda, formación, empleo, y educación.
Atalaya Intercultural también trabaja para impulsar su integración en la sociedad burgalesa, favoreciendo la convivencia intercultural y el reconocimiento de la diversidad como una riqueza para toda la población.
“Llegué a Burgos hace seis años; como todos, con el corazón y la historia personal en una mano, y en la otra, proyectos que compartir. Sin embargo, mis planes no se realizaron: no pude hacer el posgrado, no me dieron la tarjeta de identidad con permiso de trabajo y la convalidación de mis estudios superiores fue lenta. Incluso, mi madre falleció aquí en Burgos.
Aun así, mi vida ha florecido con los colores de esta ciudad: con su cultura, su música, su danza y con los sabores de sus platos típicos; pero, sobre todo, con la franqueza y honestidad de su gente.
Un día acudí a la sede de Atalaya Intercultural —organización de apoyo a migrantes y refugiados— para solicitar información legal, y allí encontré una nueva manera de vivir como voluntaria. Ahora enseño español, pero en realidad aprendo de mis compañeros inmigrantes y voluntarios a sanar todas esas experiencias negativas que, a veces, nos borran la sonrisa del rostro.
El proceso de regularización en España es muy complejo, lleno de claroscuros y burocracia; por eso aún estoy en el limbo y no he obtenido una solución. Cuando supe la noticia de la regularización extraordinaria aprobada en enero de 2026, me llené de alegría y esperanza, aunque a la vez de desconcierto, porque no sé qué va a pasar con el trámite que he seguido por años.
A veces, la tentación es dudar de mí misma y del sistema. Pero me aferro a las experiencias amorosas que he tenido la suerte de encontrar y vuelvo a empezar, siguiendo adelante hacia un nuevo horizonte que conquistar.”




