República Centroafricana: Nos unimos al Papa Francisco en su movilización por los menores soldados

‘No permitamos que pasen su infancia en un campo de batalla’, es la causa del vídeo del Papa al que nos sumamos. Actualmente, más de 250.000 niños y niñas en todo el mundo son obligados a participar en conflictos armados. Nos unimos al clamor del Papa para que los gobiernos hagan “todo lo posible para que se respete la dignidad de los niños; y terminar con esta forma de esclavitud”. Únete y firma ahora el manifiesto por los menores soldados.

República Centroafricana (RCA) se encuentra sumida en una crisis humanitaria, política y económica desde el año 2012. Esta situación ha conllevado desplazamientos masivos tanto fuera como dentro del país: hoy en día se cuentan unos 420.000 personas desplazadas en el interior de RCA. Desde principios de 2016, el país cuenta con un nuevo gobierno que abre las vías –aunque sin garantías– a una posible estabilización del país: ha puesto en marcha un programa de desmovilización, desarme y reintegración de las fuerzas armadas irregulares.

Ya en mayo de 2015 tuvo lugar un foro de reconciliación nacional en el que los principales “señores de la guerra” se comprometieron a desmovilizar a niños y niñas de sus filas: sólo en Bambari, 350 niños y niñas han sido liberados de los grupos rebeldes Seleka y Anti-balaka.

De estos menores, un número importante de niñas ha participado activamente en los grupos armados cumpliendo las mismas funciones que los niños (combatientes, cocineros, espías, cargando las municiones, etc.), añadiendo la “utilización sexual” de estas niñas, siendo en muchas ocasiones esclavas sexuales de los combatientes. 

El JRS y Entreculturas trabajamos atendiendo a estos menores para que recuperen una vida normal, para que vuelvan al lugar donde deberían estar: el colegio. Así, contamos con sesiones de sensibilización, de apoyo psicosocial y de formación general. En el caso de las niñas, ofrecemos una atención especial para facilitar su reinserción tanto a nivel psicosocial como formativo. 

La historia de Serge

“Cuando pensamos en niños y niñas de la guerra nos estremece la dureza y el sufrimiento de sus vidas. Lo que los ojos de un niño han debido ver en el campo de batalla.
Cuando vi a Serge en la fiesta de fin de curso en Bambari me vinieron los ecos de las nanas que no ha podido escuchar, de los abrazos que no ha podido recibir. Porque Serge hace un año que viene a la escuela, después de haber abandonado las armas, pero en sus ratos libres sigue fabricando Kalashnikov con madera y las trae a clase, aunque los maestros le hayan repetido que a la escuela no se viene con armas. 
¿Necesitará aún escuchar muchas más palabras de esperanza y de cariño para que sus manos olviden la muerte y empuñen las armas de la ternura y el amor? ¿Necesitará a gente cerca que atraviese los límites del miedo para ayudarle?” - 
Teo Corral, JRS, Bambari (RCA)