Japón, al tanto del informe sobre la Iniciativa de Vía Rápida

La Iniciativa por Vía Rápida ("Fast Track Initiative -FTI-" en inglés) de Educación para Todos surge en 2002 promovida por el Banco Mundial y la Agencia de Cooperación holandesa. La FTI se plantea como una asociación mundial entre los países donantes y los países en desarrollo para acelerar la consecución de la Educación para Todos y Todas: los países donantes deben prestar un mayor apoyo financiero y técnico para promover la educación básica de manera coordinada, transparente y predecible; los países deben elaborar y poner en marcha una estrategia nacional de reducción de la pobreza y un plan nacional de educación sólido.

 

¿Qué pinta la CECME en Japón?

La CECME ha realizado, desde la creación de este instrumento, un apoyo crítico al mismo. Desde el Foro de Educación de Dakar y la Cumbre del Milenio de Naciones Unidas, ambas de 2000, la FTI se ha convertido en una de las principales iniciativas de lucha contra la pobreza que existen con carácter global y también ha sido precursora en abrir camino para lograr una cooperación de calidad.

Sin embargo, la CME ha planteado desde el principio ciertas necesidades de mejora de la iniciativa y ahora, junto con el Comité Coordinador de la Red de Educación (COMCORDE) en Honduras y el Movimento de Educaçao para Todos (MEPT) en Mozambique, ha planteado la necesidad de hacer un alto y reflexionar acerca de los resultados obtenidos, tanto desde la perspectiva de los donantes como desde los países receptores.

En Tokio, la CECME ha expuesto los obstáculos más importantes para que la FTI sea un instrumento eficaz para el desarrollo:   

  • Falta de recursos; El peso relativo de la ayuda a la educación se mantiene constante y, a excepción de Holanda, los recursos destinados a los sectores básicos de la educación siguen siendo desproporcionadamente bajos. En el caso de España no llega al 2,5% de la AOD neta. En cuanto a la FTI específicamente, ésta no está consiguiendo movilizar los fondos necesarios por parte de los donantes para apoyar a los países asociados que pasan a formar parte de la iniciativa. Según la propia Secretaría de la FTI, para el 2008 se prevé una brecha de financiación de  mil millones de US$.
  • Falta de predictibilidad.  Al déficit en la financiación hay que unir, en ocasiones, la falta de predictibilidad de los fondos, lo que pone en peligro e incluso imposibilita la consecución de planes educativos a largo plazo por parte de los países asociados.  En el caso de España, si bien hay que reconocer el considerable aumento de la contribución a esta iniciativa en los últimos años, el reto pendiente radica en  garantizar la predictibilidad y sostenibilidad de estos fondos.
  • Excesiva centralidad de la educación primaria frente a la educación básica; Además, aunque en teoría, la FTI está dirigida a la consecución de la Educación para Todos y Todas (EPT) que comprende los seis Objetivos de Dakar referidos a la educación básica, lo cierto es que en su inicio se centró únicamente en la consecución de la educación primaria. Posteriormente hubo un reconocimiento hacia otros objetivos incluidos en la EPT, pero el diseño mismo de los instrumentos de la iniciativa fomentan que, en la práctica, se siga priorizando la educación primaria. Un importante reto pendiente, en consecuencia, es avanzar en el apoyo de los seis Objetivos de Educación para Todos y Todas de la EPT.
  • Demasiado peso de los donantes y sus condiciones; es necesario mejorar las estructuras de gobernabilidad interna de la FTI y, en este sentido, clarificar el papel y peso del Banco Mundial específicamente en la influencia y capacidad de decisión, así como conceder más protagonismo a otros actores como la Secretaría Técnica de la FTI y a los propios países socios. Por otro lado, se hace necesaria una mayor participación de la sociedad civil a la hora del diseño, elaboración, ejecución y seguimiento de los planes nacionales de educativos.

 

¿Qué se acordó en Japón?

Es pronto para decir cuáles fueron los resultados de la reunión de Tokio, en relación a las recomendaciones que presentaba el informe, y si éstas se tomaron en cuenta, pero lo que sí fue positivo fue el hecho de hacer presente en reuniones como esta, que hay muchas organizaciones de la sociedad civil que están siguiendo con atención lo que se decide o no en este tipo de foros y que, independientemente de los resultados que se consigan, existe una serie de expectativas que la FTI ya ha generado, como único mecanismo existente para poder lograr el compromiso de Dakar de una Educación para Todos, que no pueden defraudarse. 

Hubo donantes (pocos) que anunciaron nuevos compromisos. Uno de ellos fue España, que anunció una nueva aportación de 60 millones anuales para los próximos años (Ver en la página web de la AECID). 

-         Descargar el "Informe sobre FTI. España, Honduras y Mozambique"

-         Descargar resumen del "Informe sobre FTI. España, Honduras y Mozambique"