Fallece el jesuita Cesáreo García del Cerro, uno de los principales impulsores de la obra de Fe y Alegría en España

El P. García del Cerro, de familia montañesa de Dobres (Cantabria), nació en Sevilla, el 7 de marzo de 1927. Cursó los estudios de bachillerato en el colegio del Pilar, de los Marianistas de Madrid, iniciando la carrera de derecho en la Universidad Complutense.

El 7 de diciembre de 1945 ingresó en el noviciado de la provincia de Toledo, en Aranjuez, donde realizó igualmente el juniorado. Tras éste, hizo tres cursos de filosofía en Chamartín, entre 1951-54. Fue destinado al Perú, enseñando en el colegio de Arequipa. En septiembre de 1957, inició los estudios teológicos en la Facultad de Granada. Fue ordenado sacerdote, en la casa profesa de Madrid el 15 de julio de 1960. En 1961-62 hizo la Tercera Probación en Wepion (Bélgica). El 25 de marzo de 1958, había sido trascrito a la viceprovincia del Perú.

Su primer destino fue Chicago donde hizo estudios de relaciones industriales en la universidad Loyola. En 1963 fue nombrado gestor y director del Secretariado Latinoamericano (SELASI) con sede en la residencia de Maldonado de Madrid. Establecido el secretariado en un edificio de la zona de Arturo Soria, pasó a la comunidad de la residencia del Beato Pedro Fabro de la calle Almagro, en 1972. Fueron años de incesante actividad para el servicio de las provincias latinoamericanas de la Compañía, tanto en la acogida a los misioneros y la gestión de los asuntos y de los viajes y envíos, como en las campañas en toda España a favor de los colegios de Fe y Alegría. En 2002, suprimido el Secretariado, pasó a la residencia de Murcia, donde ha ejercitado los ministerios en nuestra Iglesia de Santo Domingo sin perder nunca su ilusión de servicio a América Latina. Fue transcrito a la provincia de Toledo, el 23 de octubre de 2002.

Todos los jesuitas de la provincia de Castilla y los aplicados a ella, ofrecieron una misa por su eterno descanso el día 1 de junio, a las 11 horas, en la Iglesia de Santo Domingo de Murcia. A continuación, fue enterrado en el panteón de la Compañía en el cementerio de Guadalupe (Murcia).