Erradicar el hambre en el mundo, un objetivo alcanzable

Diez años después, el informe de la FAO sobre El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo 2006 indica que todavía existen 854 millones de personas subnutridas en el planeta. Sin embargo, la mejora de los resultados económicos en los países en desarrollo y al aumento de la atención internacional hacia el problema dual pobreza-hambre hacen augurar buenos resultados de cara a los próximos años.

El crecimiento agrícola es uno de los factores a impulsar, ya que es determinante para la creación de ingresos y empleo. Supone el medio básico de subsistencia para el 70% de los pobres que viven en los países en desarrollo y necesita un compromiso serio y una política de inversiones acorde con la importancia real del sector. Asimismo, la paz y la estabilidad son condiciones sine qua non para la reducción del hambre y la pobreza.

"En un mundo que tiene los medios para alimentar a su población, la persistencia del hambre es un escándalo". Se necesita voluntad política pero la conclusión es clara: se puede lograr.