El SJM-España presenta un informe sobre la situación migratoria en la frontera hispano-marroquí

En Melilla visitaron el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), donde fueron recibidos por su director, y donde fueron informados de las condiciones de vida de las personas allí alojadas.

En Nador compartieron algo del trabajo cotidiano de la delegación de migraciones: acompañamiento sanitario a mujeres y niños, distribución de efectos higiénicos, seguimiento de cuestiones suscitadas en la relación entre grupos nacionales de migrantes, etc. También visitaron la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), la asociación cultural bereber ASTICUDE y mantuvieron un coloquio con líderes de uno de los asentamientos de migrantes.  

 

La visita en su conjunto sirvió para constatar los efectos de la represión directa en el control de la frontera: hostigamiento a los migrantes en sus asentamientos, apaleamiento en los intentos de salto de la valla y alejamiento a Rabat -incluso de personas heridas en la represión- en el lado marroquí.

También alimentó la sensación de que hay una economía que florece como consecuencia del control de fronteras, y que no se limita a los transportistas y a las mafias que controlan la trata. La criminalización mediática y política de las personas migrantes refuerza trabajos de construcción, servicios de vigilancia, hostelería para albergar a los refuerzos de fuerzas de seguridad del Estado. Es muy preocupante que se alimente esta economía sobre la desposesión de la dignidad y la violación de los derechos básicos de las personas.

Hubo ocasión de constatar también los efectos beneficiosos, siquiera incipientes, de la nueva política migratoria marroquí: que abre una vía de regularización administrativa y que influye en el cambio paulatino de percepción social sobre las personas migrantes... "Pero no se puede olvidar el sufrimiento de tantas mujeres sometidas a trata, de tantas personas que pasan a veces años enteros ocultos en los bosques aguardando la ocasión de saltar a Melilla o emprender la travesía a la península. Ni pueden olvidarse los problemas específicos de una población vulnerable como la siria, que escapa de una guerra", afirman desde la comisión.

 

"Vidas en la Frontera Sur: Migrantes forzosos y refugiados en Marruecos y acceso a territorio español"

A su regreso, la comisión visitó a la Defensora del Pueblo, Dña. Soledad Becerril, y le entregó el Informe "Vidas en la Frontera Sur: Migrantes forzosos y refugiados en Marruecos y acceso a territorio español".

Este documento alerta del "incremento de personas ‘atascadas' en Marruecos durante un largo periodo de tiempo, que puede prolongarse hasta un año o dos". El texto señala que "esta situación ha creado también dinámicas complicadas, tanto para los migrantes como para la población local que los aloja, en una situación en la que Marruecos deja de ser un país de tránsito, para convertirse en un lugar de larga estancia".

De su paso por el CETI recogen la idea de la sobreocupación del mismo: "si en marzo había 1.200 personas acogidas en un centro cuya capacidad es de 480, en julio ya ascendían a unas 1.600, entre ellas 415 menores que, de no ser trasladados a la península, tendrán que ser escolarizados en Melilla". "El CETI carece de la infraestructura, instalaciones y equipamiento mínimos para la población que alberga. Es evidente la situación de saturación y hacinamiento. Nos resulta incomprensible por qué el Ministerio del Interior no traslada a personas a la península para aliviar la situación", afirman, "al menos a aquellas personas necesitadas de protección (refugiados, menores, posibles víctimas de trata, personas vulnerables...)". No obstante, a pesar de la sobreocupación y las deficiencias percibidas, las asociaciones locales describen la estancia en el CETI como buena. "Los migrantes reciben mantas, comida y atención médica, y pueden circular libremente por la ciudad entre las 09:00 y las 23:00. Además, a las ONG españolas se les permite proveer diferentes servicios".

Más allá del CETI, señalan también la preocupación por la situación de los menores no acompañados en Melilla, cuyo número ha crecido en los últimos tiempos.

 

Respecto al actual sistema de control fronterizo, el SJM-E y el SJR-E reflejan en el informe que "está violando la normativa española, europea e internacional vigente. Además, las prácticas que se están llevando a cabo por parte de los cuerpos de seguridad españoles y marroquíes ponen en grave peligro la vida e integridad física de las personas que intentan acceder a la Unión Europea. Estas vulneraciones afectan tanto a personas que tratan de acceder a la Unión Europea huyendo de la pobreza y en busca de un futuro, como a aquellas necesitadas de protección internacional por distintos motivos".

Según las conclusiones del informe "el control migratorio no puede ejercitarse a cualquier coste, es evidente que tiene que haber unas líneas rojas, unos límites que señalan lo moralmente inaceptable. La situación actual en la Frontera Sur hispano-marroquí nos sitúa en esas líneas rojas moralmente inaceptables. Y, por tanto, el SJM-España expresa su rechazo ante las llamadas `expulsiones en caliente´ y el concepto `operativo de frontera´".

 


EL SJM y el SJR han sido testigos de los peligros que entraña hoy el salto de la valla
, y que es una de las vías que suscita más preocupación entre las organizaciones humanitarias, ya que está causando graves lesiones a las personas que intentan llevarlo a cabo. En su informe describen cómo la Delegación Diocesana de Migraciones de Tánger dedica grandes esfuerzos al auxilio a los heridos en el intento de salto de la valla, llevándolos al hospital con heridas en el cráneo, lesiones en la columna vertebral, huesos fracturados y, hasta (refiriéndose a los trágicos sucesos de la playa del Tarajal, Ceuta, del 6 de febrero de 2014) ojos desencajados perdidos por el impacto de las pelotas de goma.

Sobre estos sucesos, el SJM-España presentó una queja al Defensor del Pueblo el pasado 9 de abril de 2014  por las expulsiones colectivas y sumarias con las que España está devolviendo a Marruecos a las personas que cruzan la valla o entran a nado en Ceuta y Melilla. Y con fecha 24 de abril de 2014, JRS-Europe, SJM-España y otras organizaciones de la sociedad española solicitaron a la Comisión Europea que investigue en profundidad los hechos mencionados y, si procede, abra un procedimiento de infracción contra España.

A pesar de esto el informe constata cómo "la gente sigue arriesgando sus vidas aun conociendo los riesgos y costes del viaje hasta Marruecos, de cruzar el mar y las vallas hacia Europa, y el elevado número de personas que pierden su vida en el intento. La migración les compensa ante la imposibilidad de sacar adelante a sus familias en el país de origen, por la falta de futuro en ellos o por la imposibilidad de regresar a ellos por los conflictos allí existentes".

Con este informe, las organizaciones citadas piden "buscar soluciones a largo plazo y respetar los derechos de las personas migrantes. La responsabilidad debe recaer en la comunidad internacional y no debe jugarse a transferir responsabilidades a países concretos según su ubicación geográfica a lo largo de las rutas migratorias".

Finalmente, hubo hueco también para la situación similar que existe en Ceuta y se entregó a la Defensora varios informes al respecto de los que dispone el Secretariado de la Comisión Episcopal de Migraciones.