El SJM acoge con satisfacción y cautela la apertura de oficinas de asilo en Ceuta y Melilla

El SJM valora muy positivamente este anuncio, y muestra su deseo de que se concrete a la mayor brevedad. Ante el incremento de los intentos de salto a la valla de Melilla del último año señala que hay muchas personas procedentes de países en conflicto o en los que los derechos humanos no están garantizados entre quienes protagonizan estas entradas. Actualmente no hay acceso regular, legal y seguro a la protección internacional en Ceuta y Melilla para aquellos que la buscan. De modo que tales personas tienen que intentar acceder al territorio de forma irregular saltando la valla, comprando pasaportes, ocultos en coches y sufriendo una dramática situación humanitaria durante su trayecto y estancia en Marruecos.
 
A la imposibilidad de acceso a territorio de forma regular para solicitar asilo, se une la práctica de las devoluciones en caliente, que impide el acceso a protección también en el caso de entradas irregulares. En este sentido, las oficinas de asilo en frontera pueden ser un paso para restaurar la legalidad vulnerada en la frontera sur hispano-marroquí.

 

 
SJM considera que la medida anunciada por el Gobierno ayudará a identificar y proteger a personas necesitadas de protección que llegan a nuestras fronteras. No obstante, el SJM entiende que, para ser eficaz, necesita ir acompañada de algunas medidas complementarias, imprescindibles para garantizar que el acceso a protección internacional en la frontera sea real:
 

No hay acceso a protección sin acceso al puesto fronterizo

Es preciso facilitar el acceso a la frontera de las personas con derecho a protección internacional. Actualmente, las fuerzas auxiliares marroquíes impiden el acceso a la frontera en cumplimiento de los acuerdos de cooperación policial con España. Por ej., en el paso habilitado de Beni Enzar (Melilla) es imposible llegar al puesto fronterizo y pedir asilo porque la policía marroquí impide el acceso. Se hace necesario un nuevo acuerdo o protocolo de actuación entre los gobiernos marroquí y español.
 

Los CETI no son un sistema de acogida adecuado para solicitantes de asilo

El Gobierno ha anunciado que mientras se resuelve la petición, los solicitantes residirán “en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) que corresponda, o en el alojamiento privado al que, en su caso, pudiera optar". El SJM recuerda que los solicitantes de asilo y los inmigrantes no pueden estar mezclados en los CETI, ya que la situación y derechos de estos dos grupos de población son muy diferentes, y porque así lo contemplan las legislaciones española y europea. La creación de oficinas de asilo en los puestos fronterizos de Ceuta y Melilla tiene que venir acompañada de un dispositivo de acogida de solicitantes de protección internacional según el modelo de los CAR, que funciona satisfactoriamente en la península.[1]
 

Finalización de la política de disuasión “de facto” de solicitar asilo en las ciudades autónomas

Las peticiones de protección internacional en Ceuta y Melilla se enfrentan desde hace años a dos obstáculos disuasorios: la imposibilidad de pasar a la península mientras se sustancia el procedimiento, y los larguísimos plazos hasta que se resuelven las solicitudes, muy superiores a los seis meses que fija la ley. Según las estimaciones del ACNUR, más de la mitad de los residentes del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Melilla son potenciales solicitantes de asilo. Sin embargo, la mayoría optan por no formalizar la petición de asilo en el territorio de las ciudades autónomas por las demoras que ello implica y la inadecuación de los CETI a estancias de larga duración, sobre todo en el caso de familias.[2]
 
Por último, SJM entiende que, en ningún caso, las oficinas de asilo pueden ser una excusa para justificar las devoluciones en caliente ni para la utilización de violencia o uso desproporcionado de la fuerza en la legítima defensa de la frontera. Por ello rechaza frontalmente la reforma de la Ley de Extranjería que el Partido Popular ha introducido como enmienda al proyecto de Ley de Seguridad Ciudadana, actualmente en el Congreso, y que permitiría devolver sobre la marcha a Marruecos a los inmigrantes que sean interceptados saltando las vallas fronterizas sin ninguna garantía ni requisito:
 
  • El derecho de las personas a solicitar asilo u otras formas de protección y el deber protección del Estado son independientes de que la entrada haya sido realizada por puesto habilitado o no.
  • La devolución forzosa a Marruecos, con violencia y de facto (es decir, sin un mínimo procedimiento y garantías) será siempre ilegal, se trate personas migrantes o refugiados. Y más aún si la situación del emigrante o refugiado requiere inmediata atención médica o sanitaria.
 
En resumen, SJM valora muy positivamente el anuncio de creación de oficinas de asilo en las fronteras de Ceuta y Melilla, pero considera que, más allá de la mejora de protección que esto puede suponer, en la frontera aún hay muchos pasos que dar.
 
 
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[1] En este sentido, el Relator Especial de Naciones Unidas sobre las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia, D. Mutuma Ruteere, señalaba en el último Informe de su visita a España su preocupación porque los solicitantes de asilo en Ceuta y Melilla estén alojados junto ainmigrantes irregulares desde su llegada y señalaba la falta de espacio como motivo de grave preocupación.
 
[2] El Informe del Relator Especial de Naciones Unidas citado en la Nota 1, apartados 47 y 48, “lamenta que en la península se aplique al asilo un planteamiento diferente del aplicado en Ceuta y Melilla” y constata que “en Ceuta y Melilla existen medidas administrativas según las cuales los solicitantes de asilo cuyas solicitudes son admitidas no pueden desplazarse a la España peninsular y sufren largas demoras en la tramitación de sus solicitudes”. “Además, los solicitantes no siempre son informados de los motivos de las largas demoras ni de cuándo se les comunicará una decisión”.
 
Y el Defensor del Pueblo, en su Informe Anual 2013, pp. 220-222 “Resulta difícilmente explicable, a la vista de la situación geográfica y de las nacionalidades mayoritarias de los residentes en el Centro de Melilla, el número prácticamente inexistente de solicitudes de protección internacional. (…) “Resulta evidente que uno de los efectos que ha tenido la interpretación que se realizó en su día por parte de la Secretaría de Estado de Seguridad, acerca de las consecuencias de la admisión a trámite de una solicitud de protección internacional… (consistente en impedir a los solicitantes de asilo de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla su libre circulación por el resto del territorio español), ha sido la práctica desaparición de las solicitudes en las ciudades citadas.