El hambre, una amenaza para la educación

Según estimaciones del Instituto de Investigación Internacional de la Política Alimentaria (IFPRI), el número de niños y niñas hambrientos en África aumentará en 3,3 millones antes de 2025 si se mantienen las tendencias económicas actuales. 

La deficiente alimentación tendrá una grave influencia en el desarrollo intelectual de los niños y niñas que están en sus primeros años. Este deficiente desarrollo condicionará el futuro de generaciones enteras. Asimismo, el rendimiento de niños y niñas que acuden a la escuela mal alimentados se reduce drásticamente por tener una menor capacidad de atención y de concentración. 

Esta crisis también afectará a la capacidad de las escuelas de ofrecer una comida a su alumnado. Estas comidas suponen un aliciente para que familias con ingresos muy reducidos envíen a sus hijos e hijas a la escuela. Sin estas comidas, la deserción escolar puede aumentar por necesidad de que los niños y niñas trabajen para llevar recursos para poder comer. 

A este respecto, la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional de Guatemala informa que el 23% de los niños no desnutridos abandonan la escuela antes de terminar la Primaria, cifra que se eleva a un 63% en el caso de los niños y niñas que están desnutridos. 

A lo dicho anteriormente hay que sumar el efecto que la crisis alimentaria tendrá, y empieza a tener, en la estabilidad de los países. El Secretario General de Naciones Unidas Ban Ki-moon ha declarado que "si no se cubren plenamente los fondos que hemos solicitado a los donantes, nos arriesgamos a que aumente aún más el hambre, la malnutrición y a que estallen disturbios sociales a una escala sin precedentes". 

Entreculturas -a través de nuestros socios locales- apoyamos programas de asistencia nutricional en las escuelas y en los campos de refugiados a fin de atender una de las necesidades básicas más apremiantes de la población con la que trabajamos. En este boletín mostramos dos proyectos que desde Entreculturas llevamos a cabo en América y África. 

 

La crisis alimentaria

Según datos de la FAO, Fondo de la ONU para la Agricultura y la Alimentación, en el último año el trigo se ha encarecido un 130%, el arroz un 74%, la soja un 87% y el maíz un 53%. Ziegler subrayó que, "si en Europa una familia dedica un 10% de su presupuesto a la alimentación, en el mundo en desarrollo esa proporción puede llegar al 90%". El presidente del Banco Mundial, Robert B. Zoellick ha afirmado que la crisis alimentaria mundial continuará hasta el 2015. 

Las causas de esta grave crisis van más allá de una mala cosecha. Se trata de causas de carácter estructural. Las iniciativas para quemar comida como biocombustibles, la especulación financiera en el sector alimentario, las políticas comerciales injusta y las políticas que desincentivan la inversión en la productividad agrícola para autoabastecimiento en los países en desarrollo son algunas de estas causas que hacen que millones y millones de personas estén en peligro de inanición.

El relator especial de la Organización de las Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación, Jean Ziegler, ha declarado que "millones de personas pueden morir de hambre en los próximos meses" si no se toman medidas. En un oscuro vaticinio, afirmó que "las revueltas del hambre que han tenido lugar ya en 37 países van a intensificarse, y el número de personas afectadas por la malnutrición va a aumentar en los próximos cinco a seis años". Ziegler culpa de esta dramática situación a los biocarburantes, a las "políticas aberrantes" del Fondo Monetario Internacional (FMI) y a la especulación.

Te animamos a sumarte a todas aquellas iniciativas que demanden la modificación de estas políticas.

 

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