300 chicos y chicas de Burundi estrenan aulas de Secundaria

A lo largo de 12 años de guerra fratricida en Burundi (1993-2005), Tenga fue una zona de duros enfrentamientos entre la rebelión y el ejército nacional. Obviamente, los grandes perdedores fueron los habitantes de esta región, que vieron todas sus propiedades saqueadas y destruidas por uno y otro bando. Hasta hace pocas semanas, no había ni una sola escuela en este lugar.

Entreculturas, con Misioneros de África – Padres Blancos como socio en el terreno, ha financiado la construcción y equipamiento de cuatro aulas de Secundaria para 300 alumnos y alumnas dentro de esta primera escuela, en la cual cientos de niños, niñas y jóvenes ya están aprendiendo. La situación actual de pobreza en Burundi no permite construir los Centros de Enseñanza necesarios para la formación de la juventud. Por eso tiende la mano agradecida a todas las organizaciones que pueden construir centros de enseñanza. Sin este trabajo, muchos jóvenes se sentirían marginalizados del progreso y desarrollo del país.

Así, se trata de dar esperanza a la juventud de esta zona, ofreciéndoles una enseñanza de calidad que les abre puertas para realizar estudios superiores. Abrir esta escuela es dar esperanzas insospechadas a los jóvenes de Tenga, que han sufrido tanto a causa de los engaños de las ambiciones políticas desmesuradas.

Sin una buena escolarización de calidad, no puede haber progreso. El liceo que proponen Entreculturas y Padres Blancos es una escuela secundaria subvencionada. El Gobierno asegura los salarios de los profesores y el seguimiento académico de las diferentes asignaturas. La Iglesia, en diálogo con el Gobierno, se ocupa del respeto de las conciencias y la formación moral de los alumnos.

Gracias a muchas colaboraciones como éstas, lo que fue un escenario de muerte bulle ahora lleno de vida. Se han podido así construir una iglesia nueva, seis clases de una escuela primaria, cuatro clases para una escuela secundaria con despacho para la dirección, dos salas para la alfabetización de adultos y reuniones, una sacristía-despacho parroquial, una carpintería, un albergue para el responsable de la seguridad. Y todavía queda la ampliación de otras seis clases para la escuela primaria con despacho para la dirección, además de la construcción de un Centro de Sanidad y alberge para sus responsables.