12feb: “Yo soy solo un niño, pero sé lo que es un conflicto. Fui parte de él”

Conflictos como el de República Centroafricana o Sudán del Sur han puesto en primera línea el drama del reclutamiento de niños y niñas como soldado. Pero no son los únicos. Según datos de Naciones Unidas, Afganistán, Chad, Colombia, Costa de Marfil, Filipinas, India, Iraq, Líbano, Libia, Mali, Myanmar, Pakistán, República Democrática de Congo, Sudán, Siria, Tailandia y Yemen siguen reclutando.

Aunque es difícil conocer las cifras exactas, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia estima que sólo en República Centroafricana, el número de niños que están siendo utilizados como soldados puede llegar a los 6.000. Según Amnistía Internacional, la mayoría de los menores de edad reclutados como soldados en el país son varones. Pero también las niñas son reclutadas o alistadas a la fuerza, y a menudo son violadas o sometidas a esclavitud sexual y otras formas de violencia sexual como "esposas" de mandos militares mayores o de alto rango. (Ver informe)

 

Namboro, ex niño soldado en República Centroafricana. / FOTO: Mark Kaye - Save the Children

"Vengo del norte del país, donde el viejo ejército solía venir a causar problemas. Un día vinieron a pegar a mi padre, le ataron las manos y le dispararon. Él sobrevivió, pero yo decidí que no soportaría esto nunca más, así que me uní a los rebeldes. Me dieron una pistola y me enseñaron a usarla. Yo solo soy un niño, pero sé lo que es un conflicto. Yo fui parte de él, he visto cosas horribles; cuerpos mutilados, sin cabeza, mucha sangre... He hecho cosas de las que me arrepiento, pero tienes que comprender que yo era un soldado y no tenía otra opción. Si un general te dice que pares a alguien y le pegues, incluso sin motivo o aunque sean mujeres o ancianos, no puedes decir no," Namboro se unió a los rebeldes en República Centroafricana con 16 años. Viajó desde el norte hasta la capital, Bangui, donde fue identificado como menor de edad, liberado del ejército y ahora participa en un programa de rehabilitación de Save the Children.

Durante el 2013 se han producido algunos avances. Representantes de Naciones Unidas han logrado entablar un diálogo productivo con 21 partes en conflicto y, como resultado, se han establecido 18 planes de acción con fuerzas y grupos armados. El Gobierno de la República Democrática del Congo y las Naciones Unidas firmaron un plan de acción para poner fin al reclutamiento y la utilización de niños. El Gobierno Federal de Transición de Somalia firmó también un plan de acción para poner fin al asesinato y la mutilación de niños, el primer plan de este tipo firmado por una de las partes en conflicto. Por otro lado, el Gobierno de Yemen se comprometió a trabajar con las Naciones Unidas para elaborar medidas concretas y con plazos determinados para acabar con el reclutamiento y la utilización de niños por las fuerzas armadas yemeníes. En Chad, el Gobierno ha intensificado sus esfuerzos con el objetivo de lograr el pleno cumplimiento del plan de acción para poner fin al reclutamiento y la utilización de niños por el Ejército Nacional del Chad, firmado en 2011.

Sin embargo, aunque no se conocen las cifras exactas, cada día cientos de miles de niños y niñas participan en conflictos armados, se ven sometidos a situaciones extremas, son utilizados para cometer atrocidades, sufren malos tratos, violaciones o son testigos de asesinatos. No siempre participan activamente en los combates, también se les asignan funciones de apoyo, como ser porteadores de soldados heridos, de munición, ser espías o mensajeros y, en el caso de las niñas, a veces obligadas a servir de esclavas sexuales. Los actos de violencia de los que son testigos o que son forzados a cometer tienen consecuencias muy graves en el desarrollo de estos niños, en su salud física y mental, y puede mermar seriamente su capacidad de tener un futuro mejor si no reciben el apoyo que necesitan.

Las organizaciones Alboan, Amnistía Internacional, Entreculturas, Fundación El Compromiso y Save the Children solicitan a los estados que aún no lo hayan hecho, que ratifiquen el Protocolo facultativo de la Convención de derechos del niño sobre la participación de menores en conflictos armados, la herramienta que asegura que ningún niño o niña es utilizado como soldado.  El Protocolo aumenta la edad mínima para la participación directa en hostilidades de 15 a 18 años y obliga a los Estados parte a poner en vigor disposiciones estrictas allí donde no se cumpla, impedir el reclutamiento y proporcionar servicios de recuperación a los niños desmovilizados. En la actualidad, 152 países han ratificado este Protocolo. Todavía 22 no lo han firmado ni ratificado y 20 lo han firmado, pero aún no lo han ratificado. España lo ratificó en el año 2002.

 

El compromiso del Gobierno español

En nuestro país, el pasado 25 de abril de 2012 el Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad una Proposición no de ley relativa a la utilización de niños y niñas soldado en conflictos armados, presentada por el Grupo Parlamentario Popular. Las organizaciones que trabajan contra el uso de niños soldado se han dirigido por carta al Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación solicitando información sobre las acciones concretas que se han puesto en marcha en estos dos años en las  líneas de actuación que se proponían:

  • Impulsar el uso de niños y niñas soldado como tema prioritario contra el que se ha de luchar.
  • Aplicar una política exterior coherente con esta prioridad.
  • Adoptar medidas para combatir la impunidad de los autores del reclutamiento.
  • Tener en cuenta los avances en la erradicación del uso de niños y niñas soldado en la concesión de ayuda al desarrollo a aquellos países en los que se recluten menores.

 

 

La temática de menores soldados en los Oscar

El cortometraje "Aquel no era yo", escrito y dirigido por el español Esteban Crespo (y apoyado por un grupo de ONG -entre ellas, Entreculturas- que trabajan para evitar la utilización de los niños y niñas como soldados), ha sido nominado a los Premios Oscar 2014 en la categoría de Mejor Cortometraje de Ficción.

El corto se estrenó en febrero de 2012 en el cine Capitol de Madrid. La producción del mismo contó con la participación de las ONG españolas Alboan, Amnistía Internacional, Entreculturas, Fundación el Compromiso y Save the Children, organizaciones que trabajan en España contra la utilización de menores como soldado. Desde su estreno, el cortometraje ha recorrido numerosos festivales internacionales y nacionales donde ha sido ampliamente premiado, entre otros galardones, con el Goya 2013 a Mejor Cortometraje de Ficción.

 

Este corto nació por el deseo de mostrar la dureza de una realidad, la de los niños y niñas soldado, y lo que muy pocas veces vemos, sus secuelas. Como dice un niño exsoldado del conflicto de Sierra Leona "Ser un soldado no es difícil: o te acostumbras o te matan. Lo más duro es conseguir vivir con tus recuerdos y volver a ser tú mismo después de haber hecho las cosas que has hecho". Y, por otro lado, el deseo de homenajear la labor altruista y llena de ideales de las personas que arriesgan la vida por mejorar la de los demás.

Paula y Kaney son dos personajes -un niño soldado africano y una mujer española- que podrían no tener nada en común pero que llegarán a unir sus vidas irremediablemente a través de un disparo. En un puesto fronterizo, Paula y Kaney se encuentran y ése será el punto de partida de una dramática historia, en un escenario de miedo, violencia, y redención.

La temática que pone de manifiesto este cortometraje aparece representada en un contexto africano, pero la práctica de reclutar y alistar a menores como soldado es habitual en muchos países en conflicto. Según el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, el reclutamiento y la utilización de niños y niñas soldado menores de 15 años constituye un crimen de guerra.

Las ONG que trabajamos esta problemática y que hemos participado desde el comienzo en la difusión de este corto celebramos que se encuentre en un escaparate tan global como los Oscar, contribuyendo a la sensibilización y movilización de la sociedad internacional para el fin de la utilización de menores como soldado.