Mi nombre es Sara Santos Álvarez y soy de León. Estudié pedagogía en la Universidad Salamanca. Soy parte del programa VOLPA y actualmente me encuentro en El Progreso, Honduras, haciendo mi voluntariado internacional. 

Siempre me ha interesado el voluntariado, así que cuando terminé la carrera busqué uno que me ayudara a canalizar esta inquietud. Conseguí hacer mis prácticas en los campamentos de personas refugiadas de Saharauis en Tinduf (Argelia); estuve tres meses, pero yo sentía que me gustaba mucho la experiencia como para solo hacerlo en tres meses; buscaba un voluntariado más largo, donde pudiera involucrarme mucho más. 

En la Universidad de Salamanca me presentaron una oportunidad de realizar un trabajo en Honduras, justamente, y por mi cabeza nunca pasó la idea de trabajar en este país; el proyecto no se dio y al año siguiente una profesora encargada del área de cooperación de la universidad me habló de VOLPA, y me puse a investigar. 

¡Las casualidades no existen! Logro inscribirme en VOLPA en la delegación de Valladolid y cuando finalizo mi formación me dicen que mi destino será Honduras. Desde enero estoy aquí, inicialmente como voluntaria enfocada en la presencia en la escuela con grupos de jóvenes de la Red Generación 21 + y apoyando en los programas educativos y de formación de Fe y Alegría.

Hoy día mi labor ha cambiado a consecuencia de la pandemia. Parte del trabajo con el que no contaba con tener que  hacer es el reparto de canastas básicas: parte de los proyectos se están modificando, puesto que la necesidad ahora es la alimentación. 

También hemos trabajado en la formación a personal docente de los centros asociados de las escuelas de Fe y Alegría Honduras en cuanto al uso de las nuevas tecnologías,  ofrecemos acompañamiento a los centro educativos, y estamos preparando el terreno, haciendo mucho trabajo de programación de actividades  sin fecha, para cuando se vuelva a las aulas.