Me llamo Elena Díaz Ramón-Borja, tengo 28 años, soy madrileña y Educadora Social de profesión. Conocí Entreculturas a través de una colega de mi pueblo, que realizó la experiencia Volpa un tiempo antes que yo y me habló muy bien de la Fundación.

Es una buena oportunidad para iniciar un camino hacia la introspección y además, plantean una forma de acercarse a las diferentes realidades del mundo de forma seria y profunda, alejada de esas ‘vacaciones solidarias’ que a mí tampoco me interesaba hacer y, sobre todo, desde una perspectiva de respeto y encuentro con otras y otros.

En febrero de 2019 llegué a la “Asociación Mi Rancho” en Cotoca,  que se encuentra en el departamento de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Mi Rancho es un hogar para chicos que se encuentran en situación de vulnerabilidad social, cuya metodología gira en torno a dos conceptos: Familia y Libertad. 

Mi labor como voluntaria en la Asociación termina siendo un poco de todo: profesora de mates y lenguaje, ilustradora, artista plástica, dinamizadora de actividades, talleres y juegos, acompañante a dentistas y médicos, consejera, futbolista, motivadora o cocinera en el taller de repostería. 

Después de casi 9 meses en Bolivia, agradezco mucho estar teniendo esta experiencia tan enriquecedora a nivel personal y profesional. Es difícil resumir en palabras todo lo que se vive en este tipo de experiencia. Solo me queda decir que, si crees que puedes aportar con todo lo que eres y sabes en otros lugares, te animo a que lo vivas por ti misma.