Cristina Lorenzo Pérez

Voluntaria de Entreculturas en la delegación de Tenerife

Tengo 65 años y comencé en esta aventura allá por el año 2004, de la mano de un jesuita que nos animó a poner en marcha la delegación de esta ONG en Tenerife.

Comenzamos unas 12 personas. A lo largo de todos estos años se han ido incorporando nuevos voluntarios ilusionados con el proyecto.  Aunque algunos han tenido que abandonar por diferentes razones, personales o familiares, casi todos continúan teniendo contacto con Entreculturas y participan en alguna que otra actividad. 

Poco a poco hemos ido dando pasos para darnos a conocer. Hemos ofrecido charlas, montado exposiciones e impartido talleres tanto en colegios como en asociaciones de vecinos o en la Universidad de La Laguna. Hemos participado también en la organización de la Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME).  De vez en cuando organizamos alguna cena o merienda solidaria. Llevamos cuatro años celebrando el concierto “Tres Orillas” para llevar el mensaje de Entreculturas al público joven y, además, participamos ocasionalmente en medios de comunicación como la prensa, la radio o televisiones locales. ¡Hacemos de todo!

Actualmente la Delegación de Tenerife la formamos unas 17 personas y todas participamos haciendo lo mejor que sabemos hacer, aprovechando las aptitudes de cada uno  y respetando el ritmo propio. Todos aprendemos de todos y nos complementamos, formamos una cadena cuyos eslabones están unidos por la ilusión de construir un mundo más justo y solidario.

Mi aprendizaje en esta etapa ha sido valorar, agradecer y disfrutar de todo lo que tenemos, que en su mayor parte se nos ha dado gratis. Debemos responder a esa gratuidad compartiendo para que otros también puedan disfrutar.

Me gustaría terminar con una frase de Eduardo Galeano  “El derecho a soñar no figura entre los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron en 1948, pero si no fuera por él y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed”.