Sudán del Sur, formación a personal educativo para mejorar sus competencias en inglés

El Ayuntamiento de Málaga, mediante la concesión de subvención para proyectos de Acción Humanitaria (Convocatoria 2017), ha financiado con 7.502,36 euros el “Programa de atención de emergencia a personas vulnerables de las comunidades refugiada, desplazada y de acogida Atención educativa para la población refugiada y desplazada” en Mabán, estado del Alto Nilo, Sudán del Sur. El proyecto ha sido implementado por el Servicio Jesuita para los Refugiados Sudán del Sur, entidad socia de la Fundación Entreculturas- Fe y Alegría. 

El proyecto ha contribuido a que 799 profesionales del ámbito de la educación, docentes y personal directivo, de las comunidades desplazada, refugiada y local hayan mejorado sus capacidades pedagógicas de inglés. 

Durante el periodo de ejecución, se han realizado formaciones en cuatro niveles (A1, A2, B1 y B2) de acuerdo a lo establecido en el Marco Común Europeo de Referencia (CERF por sus siglas en inglés) y aprobado por el gobierno sur sudanés, por lo que al terminar el periodo formativo, han recibido un certificado reconocido por el Ministerio de Educación de Sudán del sur.

La valoración global sobre la ejecución del proyecto es positiva. Desde que Sudán del Sur proclamara su independencia en el año 2011, el inglés pasó a ser lengua oficial en el país y en el sistema educativo, a pesar de que tan sólo un pequeño porcentaje de la población sur sudanesa puede manejarse en la misma. De ahí, la importancia central de las formaciones desarrolladas mediante este proyecto. 

Si bien es cierto que el proyecto también se ha enfrentado a muchos retos consecuentes del contexto de inseguridad reinante desde que en diciembre de 2013 estallara el conflicto armado que desangra al país más joven del mundo. Concretamente, en lo que respecta a este proyecto, el 23 de julio, estalló una crisis en el estado de Upper Nile, al noreste del país y donde se ha implementado esta propuesta, que provocó la interrupción de las actividades desde finales de julio hasta octubre. 

Con esta intervención, además de dar continuidad y ampliar la línea de trabajo con la población beneficiaria, se han reforzado y concretado colaboraciones importantes con actores clave como las autoridades locales, sin las que el buen desarrollo de la ejecución no habría sido posible.