Recomendaciones de la UNESCO para acabar con el déficit financiero en la educación

Nuestro departamento de Estudios e Incidencia lo ha estudiado en profundidad y ha redactado una síntesis para facilitar la lectura y la comprensión de los argumentos aportados por la UNESCO.

 >> El informe completo puede consultarse aquí

 

"Aumentar los ingresos procedentes de los impuestos

para colmar el déficit financiero en la educación"

 

Resumen del documento de políticas nº 12 (marzo de 2014) del equipo encargado del Informe de Seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo publicado por UNESCO

 

El crecimiento económico sostenido ha hecho aumentar los recursos que muchos de los países más pobres del mundo pueden obtener en el plano nacional para financiar sus estrategias de educación. Sin embargo, muchos de los países que más lejos están de cumplir los objetivos de la Educación para Todos (EPT) no aprovechan suficientemente su base impositiva.

En el documento se explica que, si los gobiernos de 67 países de ingresos bajos y medianos aumentaran de forma modesta su esfuerzo tributario y destinaran a la educación una quinta parte de sus presupuestos, podrían disponer de 153.000 millones de dólares más en 2015, con lo que ese año el porcentaje medio del PIB dedicado a la educación pasaría del 3% al 6%. Para la financiación interna de la educación, resultaría decisivo que los países se dotaran de políticas fiscales sólidas, respaldadas por reformas de sus políticas presupuestarias, que hagan posible asignar a la educación una proporción adecuada de los ingresos públicos y fomentar la equidad de su distribución.

En el Marco de Acción de Dakar no se fijaron metas de financiación para la educación, lo cual se ha traducido en grandes diferencias en los gastos públicos en educación, de forma que la probabilidad de cada niño de ser escolarizado y aprender depende del lugar en que haya nacido. El no haber fijado una meta común de financiación con respecto de los objetivos de la EPT debería resolverse estableciendo la meta específica de que, después de 2015, los países destinen a la educación por lo menos el 6% de su PNB y el 20% de su presupuesto.

El documento trata principalmente de las medidas que deben adoptarse para aumentar los ingresos procedentes de los impuestos a fin de poder alcanzar los objetivos mundiales de la educación para después de 2015.

 

 

Incrementar los ingresos tributarios y asignar una parte suficiente a la educación

Se estima que, para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), los países han de incrementar sus ingresos fiscales a fin de que asciendan a un 20% de su PIB. Sin embargo, son pocos los países de ingresos bajos y medianos bajos capaces de movilizar recursos propios de esa magnitud. De los 67 que han aportado datos sobre ingresos fiscales en porcentaje del PIB y sobre la asignación de recursos nacionales a la educación, solo siete alcanzan el umbral del 20% en ambos indicadores.

En total, 12 de los 67 países recaudan impuestos por valor del 20% o más del PIB, pero asignan a la educación menos del 20% de su gasto público.

Con el actual ritmo de crecimiento, solo cuatro de los 48 países que actualmente recaudan menos del 20% de su PIB en impuestos lograrían alcanzar el umbral del 20% en 2015.

La tributación es un pilar del desarrollo y el avance de la educación

Un buen sistema impositivo permite a los gobiernos prestar apoyo a su sistema educativo con financiación interna. En muchos de los países más pobres del mundo, la tributación nacional por sí sola no basta para financiar las necesidades para el cumplimiento de los objetivos de la EPT en un futuro próximo. En 2011, la India se convirtió en la décima economía más desarrollada del mundo, pero sus ingresos fiscales equivalían a solo el 16% del PIB y el gasto público por persona se situaba en solo 409 dólares. Por el contrario, en Brasil, que cuenta con la sexta economía más desarrollada del mundo, los ingresos fiscales representaban el 24% del PIB y el gasto por persona era de 4.952 dólares. Esta enorme diferencia es una razón decisiva que explica que Brasil haya conseguido avanzar en la mejora de la calidad de la educación y en reducir las desigualdades en la enseñanza del país.

Los gobiernos deberían limitar las exenciones fiscales

Muchos países de ingresos bajos y medianos conceden demasiadas exenciones fiscales. Algunos sufren pérdidas de ingresos también cuando venden concesiones para explotar recursos naturales por menos de su valor real.

 

Los gobiernos deberían luchar contra la evasión de impuestos

En muchos de los países más pobres del mundo es notable la evasión fiscal. Algunos individuos y empresas evitan el pago de impuestos transfiriendo dinero a paraísos fiscales. Las prácticas de evasión legal de impuestos por parte de las empresas multinacionales también son motivo de preocupación.

La transferencia ilícita de capitales también se produce a través de la corrupción y las prácticas ilegales de establecimiento de precios excesivamente bajos por parte de algunas empresas multinacionales. Algunos países están empezando a cuestionar dichos comportamientos. En África, 21 países han suscrito un marco legal que permite perseguir a los evasores fiscales más allá de las fronteras.

 

Los gobiernos deberían diversificar la base impositiva

Los países podrían aumentar considerablemente sus ingresos si incrementasen las cantidades que obtienen de las empresas en concepto de impuestos, en particular de las industrias de extracción de recursos naturales. Sin embargo, deberían evitar depender de una única fuente de ingresos y deberían planificar las posibles situaciones de incertidumbre.

En algunos países, los impuestos tienden a penalizar a los más pobres, por ser mucho menor el peso de los impuestos directos que el de los impuestos indirectos, los cuales son regresivos e imponen una mayor carga a los pobres que a los ricos.

El sector no estructurado es otra posible fuente de ingresos fiscales. Los ingresos que no se recaudan por ausencia de figuras impositivas pueden equivaler como mínimo al 35% de los ingresos fiscales totales. Como, en su mayoría, los pobres trabajan en el sector no estructurado, los países deben garantizar que la tributación aplicada al sector no sea regresiva. Sin embargo, este sector también incluye prósperos negocios de tamaño pequeño y medio, que a veces no pagan impuestos o pagan poco.

Se necesita asistencia exterior para reforzar los sistemas tributarios

Si bien los países más pobres han de fortalecer sus instituciones para evitar la evasión fiscal, el problema no puede abordarse sin la ayuda de la comunidad internacional. El Africa Progress Panel ha exigido un sistema multilateral de transparencia fiscal más enérgico, que permita afrontar los aspectos poco éticos de la evasión legal de impuestos. Además, los países con ingresos elevados pueden ejercer presión sobre las empresas registradas en ellos. Por ejemplo, pueden exigirles que publiquen la lista completa de sus filiales, así como los ingresos, los beneficios e impuestos pagados en todas las jurisdicciones.

Ruanda, que ha recibido apoyo a largo plazo del Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino Unido, ha elevado la proporción de sus ingresos fiscales en relación con el PIB del 10% en 1998 al 13% en 2011.

Estimación del posible aumento de los recursos propios destinados a la educación

Se estima que en 67 países de ingresos bajos y medianos podrían crecer los recursos para la educación en 153.000 millones de dólares estadounidenses, o sea un 72%, en 2015 mediante reformas encaminadas a elevar la proporción impuestos/PIB y el gasto público en educación.

Con estos recursos propios adicionales se podría contrarrestar el 56% de los 26.000 millones de dólares que representan el déficit financiero medio anual de la educación básica en 46 países de ingresos bajos y medianos bajos, o el 54% del déficit de 38.000 millones de dólares de la educación básica y el primer ciclo de secundaria. Estos incrementos serían especialmente importantes en aquellos países que hoy gastan poco en educación por niño/a en edad escolar, y mejorarían la calidad de la educación. En el caso de los 67 países, el gasto por escolar de primaria aumentaría de 209 dólares a 466 dólares en 2015. En los países de bajos ingresos de este grupo, la cuantía correspondiente por escolar de primaria crecería de 102 dólares a 158 dólares.

 

 


En conclusión, se recomienda que:

  1. Los países se fijen el objetivo de incrementar sus ingresos fiscales para que asciendan a un 20% de su PIB, poniendo fin a las desgravaciones perniciosas, cooperando para luchar contra la elusión y la evasión de impuestos y diversificando su base impositiva.
  2. Los países donantes y otros asociados internacionales deberían ayudar a los gobiernos a fortalecer sus sistemas tributarios y combatir la elusión fiscal de las empresas.
  3. Los asociados internacionales deberían construir un sistema tributario multilateral más sólido para luchar contra la evasión y la elusión de impuestos, haciendo que el sistema gire en torno a los ingresos generados en los países.
  4. Los gobiernos deberían destinar a la educación por lo menos el 6% del PNB y el 20% de su presupuesto; estas metas deberían formar parte de los objetivos de educación para después de 2015.