Mujeres refugiadas alzan su voz por la paz en apoyo a las desplazadas en Kenia

"Durante muchos años, Kenia ha recibido y hospedado refugiados de diferentes países. Tras la violencia post-electoral, de repente, Kenia ha tenido que afrontar una situación excepcional con cerca de medio millón de kenianos desplazados. Pese a que las personas desplazadas están volviendo a sus hogares después del acuerdo firmado entre el Gobierno y la oposición, todavía hay muchas personas en los campos con imposibilidad de retornar. Asimismo, estas personas se han visto traumatizadas por los acontecimientos y necesitan más apoyo.

Muchas de las mujeres refugiadas en Kenia también han pasado por experiencias difíciles y todavía están luchando por sobrevivir en un país extranjero. Pero ellas se sienten agradecidas por la buena acogida por parte de la población keniana tras tener que dejar su país. Las mujeres refugiadas querían hacer algo para apoyar a las mujeres kenianas desplazadas. Diferentes organizaciones en Nairobi se juntaron, incluyendo al Servicio Jesuita a Refugiados, para apoyar la iniciativa de estas mujeres refugiadas. En el Día de la Mujer, que se celebra cada 8 de marzo, estas agencias decidieron visitar el campo de desplazados de Limuru con algunas mujeres refugiadas como un primer paso para juntar a todas las mujeres.

El 7 de marzo, representantes de estas agencias fueron con cerca de 7 mujeres refugiadas de diferentes nacionalidades a Kirathimo, a unos 30 km de Nairobi, donde hay un campo de desplazados que alberga todavía a 215 mujeres kenianas. Estas mujeres proceden de lugares como Eldoret y Burnt Forest, donde emergieron los problemas tras los resultados de las elecciones.

El mensaje que llevaron las mujeres refugiadas fue "las mujeres como agentes de paz". Una mujer ruandesa habló sobre su propia experiencia de tener que abandonar su hogar y cómo afrontó esta difícil situación. Además, abordó el tema de la paz y cómo las mujeres pueden contribuir a los procesos de paz uniéndose entre ellas.

Algunas de las mujeres del campo de desplazados han iniciado grupos de autoayuda donde están haciendo diferentes utensilios para tratar de venderlos con el fin de contar con un pequeño ingreso a pesar de estar desplazadas. El JRS ha contribuido con diferentes materiales como lana y agujas de coser. El JRS realmente da la bienvenida a la iniciativa de las mujeres refugiadas y continuará apoyando sucesivas interacciones entre las personas refugiadas y las comunidades locales."