Las delegaciones de Entreculturas en Salamanca y Zaragoza organizan actividades para denunciar la realidad de los menores soldado

En el mundo, más de 230 millones de menores viven en zonas afectadas por conflictos armados. A pesar de que no se dispone de datos exactos sobre el número total de menores soldado que existen, se calcula que ascenderían a 250.000. El número de países y territorios donde se lleva a cabo esta violación de derechos humanos es 17, según Naciones Unidas.

Con motivo del Día Internacional contra la Utilización de Menores Soldados, que se celebró el pasado 12 de febrero, las delegaciones de Entreculturas Salamanca y Entreculturas Zaragoza llevaron a cabo diferentes actividades para concienciar y sensibilizar a la ciudadanía sobre esta realidad. 

En Zaragoza se organizó, el pasado 7 de febrero, una charla en el Centro Pignatelli titulada “Contra el uso de menores soldados”. Adrián Gallart, del área de sensibilización de Entreculturas Aragón, ofreció información a los asistentes sobre la situación de estos menores y la labor que realiza Entreculturas a través de sus proyectos en Maban (Sudán del Sur). Además, se contó con la presencia de Eduardo Bofill, psicólogo y Director del proyecto con niños soldados del Servicio Jesuita a Refugiados en Libia durante 2005 y 2006. 

Por su parte, Salamanca ofreció, el sábado 18 de febrero, un concierto solidario con el objetivo de visibilizar la situación de los menores soldados y recaudar fondos destinados a proyectos con estos menores en Etiopía y Sudán del Sur. El espectáculo, titulado “El mundo es un pañuelo”, se celebró en la capilla San Estanislao y estuvo a cargo del coro WIC de la Escuela de Música Sirinx. El concierto fue todo un éxito, ya que la capilla alcanzó su aforo completo con la presencia de más de 250 asistentes. 

En palabras de Sandra Marcos, de la delegación de Salamanca, “el concierto ha permitido sensibilizar a la sociedad salmantina sobre la situación que sufren más de 230 millones de menores en zonas de conflicto, donde son utilizados como soldados, esclavos sexuales o detectores de minas”. Asimismo, en referencia al espectáculo musical, Sandra señaló que “los asistentes tuvieron la oportunidad de trasladarse por África, Europa, América y Asia, gracias a la música, gestos, coreografías y lenguajes empleados por el coro”. 

El Copyright de las fotos pertenece a Salamancartvaldia

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