La persona en el centro del proceso educativo

Con motivo de las próximas elecciones generales del 26 de junio, queremos insistir en el papel de la educación como elemento de transformación social y reivindicar las 6 claves para una agenda política responsable con la educación en España y en el mundo.

Para que la educación sea transformadora, en Entreculturas pensamos que es imprescindible que ésta sea de calidad. En el mundo hay 250 millones de niños y niñas que no saben leer, escribir o contar, muchos de ellos a pesar de haber estado escolarizados. La preocupación de nuestro tiempo ha dejado de ser únicamente el acceso generalizado a la enseñanza básica para centrarse en que ese acceso se produzca con calidad, se extienda a lo largo de toda la vida, y haga posible que las personas aspiren a mejores condiciones de vida y que las sociedades se desarrollen equitativa y sosteniblemente.

© Sergi Cámara // Entreculturas

En Entreculturas creemos que para que la educación sea de calidad y tenga la capacidad de transformar personas y comunidades ha de posicionar a la persona en el centro del proceso educativo, abarcando tres aspectos diferentes: el desarrollo pleno de todas sus dimensiones de forma integral, la apropiación de los conocimientos, actitudes y habilidades necesarios para mejorar la calidad de vida personal y de la comunidad y la formación de personas implicadas en la construcción de una sociedad más justa y humana.

Una educación de calidad para todos y todas es clave para que la educación promueva el desarrollo. Es cierto que ha habido en las últimas décadas avances muy considerables en cuanto al acceso a la educación primaria. Pero en muchos países en los que se han logrado progresos, no se ha conseguido un avance comparable en la mejora de la calidad educativa. Millones de niñas y niños en todo el mundo asisten a la escuela en condiciones de hacinamiento y, bajo la tutela de docentes insuficientemente formados, reciben una formación que no resulta pertinente para desenvolverse en su entorno vital.

Tal y como señalamos en el informe titulado Derecho a aprender: educación de calidad, educación transformadora, la equidad y la participación son ejes definidores de la calidad educativa. Para que una intervención educativa sea de calidad, debe serlo para todos y para todas y no sólo para quienes por una u otra razón tienen más capacidad, más recursos o más habilidades de uno u otro tipo. El otro eje sobre el que construir la calidad de los aprendizajes es el derecho y el deber que tenemos todas las personas para participar en la mejora de la educación.

Una educación de calidad es aquella que aporta opciones de futuro a los niños y niñas. Tal y como nos cuenta Saheb Habbab, de 10 años, refugiada siria que participa en un programa educativo del JRS y Entreculturas en Líbano[1], “Me gusta aprender porque aprendiendo avanzamos y nos ayuda a cumplir nuestros sueños”.

Para conseguir una educación de calidad se deben cumplir las 6 claves que Entreculturas defiende para una agenda política responsable con la educación en España y en el mundo.

 

[1] Extracto del informe de Entreculturas Derecho a aprender y a jugar sin jugarse la vida publicado en 2015.