Entreculturas lanza un comunicado por el día de la Educación en el que hay “poco que celebrar”

Casi dos años después del inicio de la pandemia, ésta sigue afectando y dejando sin escuela  a 37 millones de niñas, niños y jóvenes en el mundo. Con motivo del Día Internacional de la Educación, la UNESCO alerta de que el reto es mayúsculo: “Los trastornos provocados por la COVID-19 no han hecho más que agravar una crisis educativa que, incluso antes de la pandemia, excluía a 268 millones de niños de la escuela, especialmente a las niñas. A raíz de esa exclusión educativa, millones de niños, jóvenes y adultos son víctimas de la pobreza, la violencia y la explotación”.

Entreculturas pone el foco en las personas en situación de exclusión y pertenecientes a los pueblos indígenas, a la comunidad gitana o afrodescendiente y personas migrantes o refugiadas “ya que son estos colectivos a los que más han sufrido la crisis educativa y el aumento de la desigualdad”.

Recuerda que “España y toda la comunidad internacional está comprometida con la Agenda de Desarrollo Sostenible que en su Objetivo 4 establece que, antes de 2030, el acceso igualitario a todos los niveles de la enseñanza y la formación profesional para las personas vulnerables, incluyendo en ellas a los pueblos indígenas, debe ser una realidad”. Los sistemas educativos están llamados a luchar contra las distintas formas de discriminación y contribuir a superar las causas históricas que mantienen la pobreza, la exclusión y la violencia.

Considera que para cumplir con sus propósitos, la educación debe tomar en cuenta la diversidad social y cultural que caracteriza a todas las sociedades. “Esto incluye el reconocimiento de las diferentes lenguas, costumbres y visiones del mundo.  Toda la educación debería ser “intercultural”, porque solo así se hace posible que el alumnado aprenda y respete culturas diferentes de las suyas y con ello, tener la posibilidad de contribuir al diálogo social y a promover las transformaciones necesarias para la convivencia.

El comunicado interpela a los Estados, “en momentos de crisis educativa deben prestar un mayor apoyo financiero a la educación, teniendo en cuenta que no es un gasto, sino una inversión”. Hace un llamamiento a España para que contribuya activamente a intensificar la ayuda internacional y la cooperación mundial “esta pandemia nos recuerda con dureza lo frágiles que son nuestras sociedades y lo interconectadas que están. Solo podemos lograr este cambio juntos, juntas, mediante la solidaridad y la cooperación, actuando como ciudadanía global”.

Hace alusión también a la oportunidad que supone la aprobación de la nueva Ley de Cooperación “con un compromiso ineludible de destinar el 0,7% de los Presupuestos Generales del Estado a cooperación internacional”. 

Para concluir señalan tres motivos para poder tener algo que celebrar el Día de la Educación: 

  1. Blindar la protección de los servicios sociales básicos, como es la educación, destinando un 8% de la ayuda bilateral a educación. 

  2. La educación en emergencias necesita un apoyo decidido y que se aumente su peso dentro de la acción humanitaria. Para ello, el presupuesto de acción humanitaria ha de suponer el 10% del total e invertir al menos un 6% en educación en emergencias. 

  3. Además, España debe aumentar los recursos para la Educación para la Ciudadanía Global de tal forma que alcancemos al menos el 3% del total de la ayuda. 

     

Entreculturas cree posibles y urgentes estos cambios. “El 24 de enero celebraremos que es una realidad que todas las personas, desde la primera infancia a la edad adulta, ejercemos en igualdad el derecho a la educación de calidad”. 

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