El derecho a soñar ¡otro mundo posible!

Texto: Pablo Redondo Jiménez (Técnico de Educación de Castilla y León)

<<La III Asamblea de la Red Solidaria de Jóvenes de Castilla y León ha arraigado las bases de una simiente solidaria que cada día germina en más centros educativos, hasta un total de 23 colegios e institutos en la actualidad. Sembradores de sueños e ilusión que no se cansan de gritar al mundo que podemos hacer de este planeta un sitio mejor, defendieron su derecho a soñar ¡otro mundo posible!

Contaron con las ilustres "visitas" de Eduardo Galeano y Kofi Annan que, a través de su mensaje solidario, invitaron a los jóvenes a "delirar por un ratito", a imaginar el mundo que queremos que sea, porque sin lugar a duda, la transformación del mundo comienza con la transformación de nuestras mentes.

Ante ese delirio, conveniente y necesario, muchos serán los que se atrevan a llamarnos locos, como calificaron a nuestro más insigne hidalgo, Don Quijote de La Mancha, ese caballero al que de mucho trasnochar y leer le pareció justo y conveniente irse por todo el mundo remediando injusticias. Los mismos que nos califican de locos nos dirán que luchamos contra molinos de viento y que somos incapaces de ver la realidad, pero ¿cuál es la realidad de un mundo donde el 80% de su población vive en la miseria, el hambre y la pobreza?

Los jóvenes de la Red Solidaria, al igual que Don Quijote, lo que quieren es crear un mundo diferente, porque lo piensan diferente. Y para ello, se desprenden de sus viejas prendas de indiferencia para convertirse en agentes multiplicadores de transformación social: recogida de firmas, adhesión a campañas, participación en marchas y manifestaciones, voluntariado social con niños y ancianos, y promoción de proyectos medioambientales son algunas de las iniciativas que llevan a cabo para que un mundo que está patas arriba, vuelva a ponerse sobre sus pies.

Todas estas propuestas están inspiradas en ocho sencillas medidas, los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio, ocho objetivos que van desde conseguir la educación primaria universal y la igualdad de género, hasta combatir el VIH/SIDA, el paludismo, la pobreza extrema y el hambre. ¿Es ser un loco pedir ocho medidas prácticas y concretas? No. ¿Es ser un quijote? Si, porque creemos que el mundo se puede cambiar. Nuestros sueños son la verdad de mañana, nuestros proyectos solidarios no son más que verdades prematuras y la verdad prematura es que el mundo ¡lo vamos a cambiar!>>.