“Educación para la Ciudadanía y los DDHH”, nuestra apuesta por la pedagogía transformadora

El proyecto quiere, por un lado, resultar motivador para el alumnado, conectando con sus intereses y ofreciendo una imagen positiva de la juventud del Norte y del Sur en la construcción de un mundo más justo. Por otro, quiere ser útil al profesorado, aportando una gran diversidad de recursos, actividades complementarias y soluciones que responden a distintas metodologías. Y, por último, en la elaboración del texto también se ha tenido presente a las familias. Estamos convencidos de que en la educación en valores, en la solidaridad y en el compromiso, el papel de la familia es fundamental, familias que no se resignan y que buscan también desde sus entornos cercanos un mundo más equitativo. 

De esta forma, esperamos que la obra favorezca el desarrollo de un proceso pedagógico en el que sea posible integrar la experiencia, la reflexión y la acción comprometida de toda la comunidad educativa, especialmente del alumnado, ayudándoles a discernir sus opciones personales como ciudadanos y ciudadanas del mundo. 

 

Por una ciudadanía más allá de las aulas

"Apostamos por aquellos proyectos que contribuyan a generar comunidades solidarias (...) por aquellas acciones que impulsen cambios estructurales de orden social y político y sean capaces de crear una sociedad basada en la corresponsabilidad, la justicia y la igualdad. (...) Apostamos por la educación como instrumento privilegiado para la transformación".

Documento de Identidad de Entreculturas

 

En Entreculturas creemos en que la promoción del desarrollo pasa por la formación de una sociedad civil, tanto en el Norte como en el Sur, comprometida, corresponsable, participativa e igualitaria.

Una ciudadanía comprometida con la transformación de fondo de las estructuras socio-económicas, políticas y culturales de nuestros países, transformación que ha de estar basada en un pensamiento crítico, de evaluación permanente que no caiga en la tentación de legitimar los sistemas de injusticia existentes.

Una ciudadanía corresponsable cuyo ejercicio trascienda fronteras, religiones, etnias, clases, géneros, para vincular a todas y cada una de las personas. Sin este concepto de globalidad, no existe un verdadero ejercicio de la ciudadanía.

Una ciudadanía participativa que no limite su acción a ejercer su derecho al voto político, sino que se implique en todos los ámbitos de la vida cotidiana.

Una ciudadanía igualitaria en la que todas y cada una de las personas tengamos cabida, seamos protagonistas y nuestra voz cuente sin que el hecho de ser mujeres u hombres,  niños o niñas, jóvenes o adultos, y de pertenecer a entornos de bienestar o de vulnerabilidad, marque una diferencia.

Es, bajo esta perspectiva de ciudadanía, desde la que entendemos nuestra acción en el Norte y en el Sur, desde el aula y fuera de ella.

 

Desde las aulas

Es necesario apoyar propuestas educativas en el Sur que ayuden a descubrir a las personas sus capacidades y posibilidades, haciéndoles sujetos de una vida digna y ciudadanos responsables con el desarrollo de sus comunidades. El discurso ha de ponerse en práctica tal y como expresa Luisa Pernalete, directora de Fe y Alegría Guayana, Venezuela: "no basta con que hablemos del derecho a la identidad si no enfrentamos el drama de los niños indocumentados; no basta con que mencionemos el derecho a opinar si el aula no cuenta con un periódico escolar o una radio bocina para expresar sus ideas; no basta con que hablemos del derecho a no ser discriminados si identificamos "brutos e incultos" con "indios"; no basta hablar del derecho a la organización y la participación democrática si en el aula se respira un clima de autoritarismo"

Y esta propuesta educativa también la queremos hacer presente en nuestras aulas, a través de materiales pedagógicos y de la Red de Jóvenes por la Solidaridad.

Así, además de las diferentes campañas que venimos desarrollando desde hace cerca de una década en Entreculturas, este año nos hemos comprometido en la elaboración de los manuales de la próxima asignatura Educación para la Ciudadanía y Derechos Humanos, junto con la editorial Anaya. Cada oportunidad para introducir en el currículum formal una perspectiva integral de la persona es bienvenida desde Entreculturas, sabiendo que un ejercicio responsable de la ciudadanía se logra con la implicación de todas las personas.

Esperamos que la obra favorezca el desarrollo de un proceso pedagógico que trata de integrar la experiencia, la reflexión y la acción de toda la comunidad educativa, especialmente del alumnado, ayudándoles a discernir sus opciones personales como ciudadanos y ciudadanas del mundo.

Por otra parte, nuestra Red de Jóvenes es una propuesta que se marca el objetivo de ser una "escuela de ciudadanía" desde el ejercicio de la misma y, también, contribuir a la formación de una asociación mundial para el desarrollo (ODM 8) tejiendo entre los jóvenes redes que vayan más allá de nuestras fronteras, de nuestra cultura, de nuestra clase social.

 

Una tarea de todos y todas. Desde la sociedad

Estas propuestas tienen que rebasar los muros de las escuelas y el ejercicio de la ciudadanía deber tomar los espacios públicos y ámbitos de vida cotidiana. Y es que actuar como ciudadanos debe llevarnos a participar en instancias organizativas del lugar donde vivimos: asociación de vecinos, asociaciones de padres y madres, juntas locales, etc. Así lo pretenden hacer las escuelas que apoyamos en el Sur que se fijan el objetivo de empaparse de la comunidad y sumergirse en ella para trabajar por su desarrollo; o nuestras campañas de sensibilización e incidencia como la Campaña Mundial por la Educación (CME); o nuestra apuesta por el voluntariado que entendemos como un camino en el que aprendemos juntos y vamos poniendo en práctica un estilo de vida diferente siendo agentes de transformación social.

Este movimiento de solidaridad y ciudadanía debe no sólo tratar de modificar la realidad sino también dejarse modificar por ella, para que la relación se establezca en términos reales de igualdad entre las personas. "Es necesario estar abiertos a aprender, a conocer y valorar modos distintos de vida y relación", como indica Pedro Corduras sj; ver la realidad con los ojos del corazón, pero teniendo en el horizonte la voluntad de cambio para que todas las personas puedan disfrutar de una igualdad de derechos. La relación humanitaria puede atenuar el sufrimiento, pero no supone un cambio real en los derechos de los que las personas podamos disfrutar de las mismas oportunidades.

Entreculturas pretende configurarse como un espacio para dar cauce a la participación ciudadana con sentido y con sensibilidad.