Día Mundial del Teatro: ‘un mundo mágico que me permite hacer lo que quiero’

  • Honduras

“Tengo el mejor trabajo del mundo, porque yo hago lo que quiero. Soy tantas personas… y juego y soy tan feliz”. Gerardo Ochoa, de 23 años, es miembro del Teatro La Fragua, fundado en 1979 en la ciudad de El Progreso (Honduras); un grupo teatral que, con el tiempo, ha acabado siendo todo un referente de desarrollo cultural tanto a nivel nacional como a nivel centroamericano. 

En este Día Mundial del Teatro queremos rendir nuestro especial homenaje a esta compañía que ha cumplido su 41º aniversario acercando la literatura, la música, el teatro y las artes plásticas a las comunidades, en un país donde fuera de su capital, Tegucigalpa, es difícil encontrar iniciativas culturales. Nuestra VOLPA en Honduras, Sara Santos, ha podido conocer de cerca el trabajo de La Fragua y ha entrevistado a dos de sus componentes: Gerardo Ochoa y Edy Barahona, cofundador de la compañía.

Como se puede ver en el vídeo, Gerardo es una de esas personas que, incluso con la mascarilla puesta, es capaz de transmitir amor por su profesión: la interpretación. Además de tener el trabajo de sus sueños, formar parte de la familia de La Fragua, como él llama a la compañía, le cambió la vida. Recuerda la primera obra que vio como espectador estando en el colegio; se paró el tiempo y salió soñando en ser actor. Años después, mientras cursaba sus estudios, las protestas y revueltas que agitaron a Honduras en 2014 se agravaron y no pudo asistir a clases, interrumpiendo así su educación. Un amigo suyo, miembro de La Fragua, le invitó a participar y Gerardo empezó así a formarse como actor con un gran papel que le hizo enamorarse del teatro.

Transformación personal y social

En ese momento su vida dio un gran giro. Miraba todas las obras que iban presentado desde una perspectiva crítica, cuestionando las situaciones injustas que se cruzaban por su camino. El teatro le abrió los ojos a las diferentes realidades, le mostró una nueva forma de vida y una herramienta para la transformación social.

Antes de la pandemia de la COVID19, el Teatro la Fragua realizaba tanto actuaciones en su mítico barracón de madera como en los centros educativos a nivel nacional. La compañía ha hecho llegar el teatro a las comunidades situadas en lugares remotos para acercar la cultura a todo el mundo. “Busca transformar vidas y pensamientos”, nos cuenta Edy Barahona, cofundador y director del proyecto radioteatro en el que están trabajando ahora.

Con la dificultad añadida de trabajar en un país que infravalora la cultura y su poder de transformación social, La Fragua se encuentra fuera de la capital y sin el apoyo económico por parte del gobierno, pero lleva más de cuatro décadas caminando para conseguir una sociedad más comprometida y crítica.