Cristina Manzanedo: "es preocupante la persecución policial al inmigrante que vivimos cotidianamente en España"

 

 

Según tu opinión y tu experiencia, ¿cuáles son los principales motivos por los que la gente se desplaza, en concreto, las personas refugiadas y migrantes que llegan a España?

La mayoría de las personas se desplazan a España por la falta de trabajo en sus países de origen y la demanda de trabajadores que hay en Europa. Otro grupo muy importante son personas refugiadas, que huyen de la violencia y persecución en sus países de origen y que tienen derecho a protección internacional.

 

¿De dónde proceden mayoritariamente?

En España hay 5,7 millones de extranjeros, de los que 2,4 millones provienen de la Unión Europea y 3,3 millones son ciudadanos extracomunitarios. Rumanía y Reino Unido son los países de nacionalidad predominante entre los ciudadanos europeos en España. Entre los ciudadanos extracomunitarios, los principales países de origen son Marruecos, Ecuador y Colombia.

En el último año, ¿se ha incrementado o ha disminuido el número de inmigrantes que cruzan la frontera?

Según el Anuario de la Inmigración en España 2010, las llegadas de inmigrantes prácticamente cesaron en 2010 debido a la crisis económica, tras una década de aumentos, aunque se prevé que el país vuelva a necesitar trabajadores extranjeros dentro de pocos años. En 2010 el número de trabajadores extranjeros aumentó sólo en 6.000, después de casi 100.000 en 2009, de 400.000 en 2008 y de crecer en 550.000 anuales entre los años 2000 y 2007. Además, en 2010, los retornos voluntarios de trabajadores extranjeros a sus países han compensado las entradas que siguen produciéndose, aunque más levemente que en años anteriores, deparando un balance prácticamente nulo de crecimiento de la inmigración.

¿Cómo crees que es la respuesta de España ante la población migrante?

La gestión de los flujos migratorios en España vincula la entrada de migrantes al mercado de trabajo y mediante un sistema de contrataciones en origen muy restrictivo que no ha funcionado en los últimos años y que provoca que la gente llegue en situación irregular. No es un sistema eficaz, creo que podría haber otras fórmulas de gestión que beneficiasen a países receptores y emisores. Y es preocupante la persecución policial al inmigrante que vivimos cotidianamente en nuestras calles. Sin embargo, también hay que destacar que la integración de la población extranjera en nuestra sociedad ha funcionado mucho mejor, y esto se explica tanto por las políticas públicas existentes como por la respuesta mayoritariamente positiva de la ciudadanía española a la convivencia con personas de otros países.

¿Qué aprendizaje debemos extraer de esta realidad?

Que España ha cambiado, ya no es blanca sino mestiza. Las personas de origen extranjero son ya parte de nuestra sociedad y a todos nos interesa su adecuada integración. Trabajar para una sociedad cohesionada supone un esfuerzo tanto para la población inmigrante como para la receptora, mediante la necesaria conversión de actitudes personales y grupales.