Concierto solidario en Badajoz: 300 personas apoyan los derechos de las niñas en Haití y Sierra Leona

 

“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo“. En torno a las 300 personas se dieron cita el pasado viernes 29 de noviembre en el Teatro López de Ayala de Badajoz para acudir al concierto solidario que nuestra delegación de Extremadura, junto con la Fundación Atabal, organizaron para recabar apoyos en proyectos de empoderamiento femenino en Haití y Sierra Leona.

En este evento intervinieron varios artistas de ámbito nacional e internacional como Migueli y Gene García, Entre Notass y José Mateus junto con la colaboración especial de Alonso y Celia interpretando La puerta violeta, Pepe Peña y Juan Peña acompañando a Migueli y Doña Carmen, madre del bailaor y presentador Paco Mora, como colofón final. Junto a Paco Mora también presentaba Raquel Jiménez y como regidora Toni Martín.
 

La idea de trabajar conjuntamente surgió gracias a  la buena relación existente entre ambas organizaciones y sus colaboradores, así como la prioridad que tienen los proyectos por los derechos de niñas y mujeres cuestión tanto en la Fundación Atabal como en Entreculturas. El concierto ha tenido la finalidad de apoyar, por una parte, los proyectos destinados a proteger a las niñas de Sierra Leona en situaciones de exclusión social y explotación laboral y sexual de la Fundación Atabal y,  por otro lado a favorecer la atención psicosocial que llevamos a cabo en niñas víctimas de violencia en Haití con el fin de protegerlas y formarlas para empoderarlas y mejorar su autoestima.

Además, en la entrada del teatro las personas asistentes pudieron nuestra exposición de La Luz de las Niñas, campaña sobre la situación de violencia que sufren millones de niñas y mujeres en 15 países de Latinoamérica y África, en la que se exponen cuatro historias reales de niñas que han sufrido este tipo de desigualdad y violencia y han tenido la oportunidad de superarla.

El concierto fue un éxito de asistencia y prueba del éxito fue la ovación final del público hacia las personas invitadas y organizadoras.