Asamblea Red Solidaria de Jóvenes de Madrid 2008

A la cita acudieron 175 chavales y 18 profesores y profesoras que les acompañaron y que se convirtieron, también, en partícipes de una nueva Asamblea de la Red.

Bajo el lema Muévete... y díselo a todo el mundo hubo espacio para la reflexión, para la risa, para la emoción y, sobre todo, para compartir ideas, experiencias, para conocer a nuevos compañeros y compañeras de viaje, y para gritar que un Mundo mejor y más justo está cada vez más cerca. Los jóvenes de la Red Solidaria no son jóvenes indiferentes ante las realidades de desigualdad que se viven a nuestro alrededor, y así lo demostraron a lo largo de toda la jornada.

Los cuatro talleres en los que participaron los alumnos y alumnas de los diferentes centros que acudieron al encuentro se convirtieron en la excusa perfecta para que la creatividad y la reflexión se convirtiesen en las compañeras perfectas de la Solidaridad. Así, bajo el nombre de Anatomía Humanitaria se organizaron los talleres de Educación para el Desarrollo y de Consumo Responsable, y bajo el nombre de Análisis de Huellas se celebraron los talleres de Interculturalidad y de Género. Todos estos talleres fueron un gran ejemplo de participación por parte de los jóvenes.

Además, los docentes participaron en el taller de Peritaje de la Red, donde tuvieron la oportunidad de compartir sus impresiones acerca del funcionamiento de la Red Solidaria tanto a nivel general como a nivel de sus propios centros, aportando ideas que, junto con la ilusión de sus alumnos y alumnas, se convertirán, sin ninguna duda, en parte importante de la Red del futuro, que se va construyendo año a año con el esfuerzo de todos y todas.

Toda la ilusión que se pudo ver en esta jornada nos llena de orgullo a quienes, desde Entreculturas, vemos como cada año el proyecto de la Red se consolida y, poco a poco, va creciendo, porque, en definitiva, vemos que sigue valiendo la pena. Por todo esto, muchísimas gracias por hacer que la ilusión por ver un Mundo más justo empiece a ser, cada vez más, una auténtica realidad. Nos movemos para decírselo a todo el mundo.