Acuerdo de cese de fuego en Colombia

El Acuerdo se ha firmado en el Habana (Cuba), escenario principal de las negociaciones entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP. Éste, garantiza el cese del fuego y de las hostilidades de forma bilateral y definitiva, el abandono de las armas y el establecimiento de garantías de seguridad y lucha contra las organizaciones criminales responsables de homicidios y masacres o que atentan contra defensores de Derechos Humanos, movimientos sociales o movimientos políticos, incluyendo las organizaciones criminales que hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo y sus redes de apoyo, y la persecución de las conductas criminales que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz.

El Acuerdo quedará aprobado el jueves 23 de junio en su acto de presentación por parte del Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, el comandante de las FARC-EP, Timoleón Jiménez y por los países garantes; por parte de Cuba el Presidente Raúl Castro, y por Noruega el Canciller Borge Brende. También tendrán representación los países acompañantes como Chile a través de su Presidenta Michelle Bachelet y Venezuela con Nicolás Maduro. Así como representantes de la Comunidad Internacional.

                                                                                                                                                Fotografía JRS Manizales Colombia: Jerónimo Rivero

En su última visita a Entreculturas el pasado mayo (2016), Mauricio García, Director del Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) en Colombia y coordinador del Servicio Jesuita a Refugiados en Latinoamérica y Caribe, nos contaba a éste respecto que los procesos de paz han podido construirse mediante mediante una figura de un acuerdo especial contemplada en la Convención de Ginebra, que dota a las negociaciones de una base jurídica internacional. Esta figura de acuerdo especial está recogida en el Derecho Internacional Humanitario (DIH) y tiene por objeto dar vía libre a las partes para poner fin a las cuestiones humanitarias de un conflicto. Se ha aceptado asimismo incluir esta figura jurídica dentro del propio orden legislativo del país, lo que supone una aceptación por parte de las FARC-EP de las instituciones de Estado.

Como Entreculturas nos sumamos a las muestras de apoyo al Acuerdo de paz que la nuestra organización hermana Fe y Alegría celebra con la siguiente publicación: Colombia firma la paz. La Federación Internacional de Fe y Alegría celebra y acompaña a Colombia en éste día histórico. #ElUltimoDiaDeLaGuerra. Desde nuestro Movimiento de Educación Popular y Promoción Social apoyamos el Acuerdo Bilateral y Definitivo de Alto al Fuego y Fin de las Hostilidades en Colombia.

Confiamos en que éste trascendental acuerdo permita que Colombia alcance una paz con justicia social, basada en los derechos humanos, la igualdad y la promoción de la ciudadanía. Desde Fe y Alegría siempre acompañaremos las iniciativas que estén orientadas a garantizar una vida con dignidad de los pueblos del mundo.”

Recordamos, también las palabras de Mauricio García, “que ahora más que nunca es el momento de apoyar a los poblaciones mas vulnerables de Colombia”. Queda mucho por hacer en lo referido a;  migraciones, desplazados internos, estabilización del país y lucha contra los grupos paramilitares. Estos grupos grupos surgieron vinculados, en su mayoría, a dinámicas que comprenden negocios como el narcotráfico, el micro- tráfico, la minería ilegal, la extorsión o el contrabando, y son otra de las principales causas de movimientos internos, inestabilidad y violencia. El cese de actividades desestabilizadoras del orden social se revela ahora como el nuevo reto para alcanzar la paz definitiva en Colombia.

Generar un camino integrador post-conflicto que no excluya a nadie y que ofrezca alternativas a las víctimas, y a las personas refugiadas y desplazadas es el reto por el que seguiremos trabajando.