Acompañando a las personas refugiadas de Uganda

Uganda es el país africano que mayor número de personas refugiadas acoge y el tercero en el mundo. Una parte de la población refugiada y solicitante de asilo han encontrado refugio en la ciudad de Kampala que, mayoritariamente, está compuesta por población refugiada congolesa por su cercanía con el país.

El Servicio Jesuita a Refugiados Uganda -(RS por sus siglas en inglés, Jesuit Refugee Service) lleva funcionado desde el año 1998 en la ciudad de Kampala y se ha convertido en un referente en la respuesta a refugiados, en especial para las personas recién llegadas y aquellas que se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad. Desde entonces, el JRS acompaña, sirve y defiende los derechos de las personas refugiadas a través de la puesta en marcha de estrategias de rehabilitación psicosocial, distribuciones de bienes de primera necesidad y de medios de vida.

El proyecto financiado por la Comunidad de Madrid, convocatoria 2019, a través de Entreculturas, ha apoyado a las personas que se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad a través del suministro de bienes de primera necesidad (alimentación, vivienda y salud) así como también a través de la puesta en marcha de procesos de rehabilitación psicosocial con el objetivo de incrementar las capacidades y la resiliencia a estos grupos poblaciones desfavorecidos.

El proyecto, con duración de un año, ha conseguido reducir la vulnerabilidad de más de 1.500 personas (710 hombres y 790 mujeres) solicitantes de asilo y refugiados cubriendo de manera inmediata sus necesidades más básicas (alimentación, vivienda y salud). Además, más de 170 personas que fueron acompañadas en sus procesos de rehabilitación psicosocial a través de la asistencia a terapias individuales, grupos de apoyo, visitas y sesiones de seguimiento reconocieron una mejoría en su bienestar.  

El proyecto ha contribuido a los Objetivos de Desarrollo Sostenible 1 “Fin de la pobreza”, 2 “Hambre Cero” y 3 “Salud y bienestar” garantizando  a las personas más vulnerables el acceso a servicios básicos tales como una alimentación básica, servicios de salud esenciales y de calidad provisionando medicamentos y vacunas y otros tratamientos, y fortaleciendo la resiliencia de las personas ante situaciones vulnerables.