5 de junio, Dia Mundial del Medio Ambiente

Con motivo del 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, desde Entreculturas queremos denunciar el impacto que esta degradación medioambiental está teniendo en las poblaciones amazónicas.

La destrucción del ecosistema mediante la tala indiscriminada de árboles o la contaminación de los ríos, perjudica directamente a la forma de vida tradicional de las poblaciones indígenas y rurales de la Amazonía. Esta extorsión provoca que familias enteras se vean obligadas a emigrar a núcleos urbanos en busca de otras alternativas para sobrevivir.

Ahora bien, las dificultades para abrirse un hueco en el área urbana no son pocas, a lo que se le añade el escaso poder adquisitivo de estas personas y su falta de formación profesional. Estos factores originan que las poblaciones emigradas terminen asentándose en las áreas más pobres de la ciudad, construyendo su propia casa a base de madera y pedazos de uralita o lonas y padeciendo graves condiciones de insalubridad.

En Manaos, por ejemplo, estos núcleos reciben el nombre de "igarapés" (que significa "zonas inundables"). Se trata de un hacinamiento de casas de madera construidas sobre el río, sin canalizaciones, donde todo tipo de basura y desechos se acumulan en el agua. Tampoco gozan de los beneficios de la energía eléctrica regular ni de servicios públicos de salud, seguridad y educación. Todo esto se suma a los graves problemas de violencia y alcoholismo que prosperan al tratarse de zonas socialmente marginales y políticamente desasistidas. La tasa de desempleo de esta población es muy alta y el acceso de los niños y niñas a la escuela es muy reducido; muchas de estas personas no tienen otra opción que acudir a los programas asistencialistas del Gobierno como los de "bolsa escuela" y "bolsa familia" con la consecuente incidencia en su autoestima.

 

Entreculturas apoya la educación en las áreas marginales de la Amazonía

DiaMedioAmbiente08_inter Como hemos visto, la oferta educativa en los asentamientos urbanos de población inmigrada suele ser muy deficiente. (Y todo ello a pesar de que la demanda sea cada vez mayor dado el flujo continuo de desplazamientos).

Por todo ello, desde Entreculturas estamos apoyando la reciente implantación del Movimiento de Educación Popular Fe y Alegría en la Amazonía brasileña. Un proyecto que pretende garantizar, en la medida de lo posible, el acceso a la educación de los chicos y chicas más desfavorecidos.

La mala calidad de la enseñanza básica en Brasil es un problema que afecta a su población, especialmente a los que tienen menos recursos. Las escuelas sufren por la falta de estructura física y tecnológica adecuada y adaptada a las tendencias del siglo XXI. Los profesores, por su parte, tampoco poseen acceso a formación continuada para ofrecer enseñanza de calidad a las nuevas demandas. Los bajos salarios siguen siendo un obstáculo, no solamente para el proceso de formación, sino también para el estímulo de los profesores y profesoras (llegando a afectar a su propia autoestima). Son estos factores los que hacen que la calidad de la enseñanza básica pública en Brasil alcance niveles tan bajos.

Esta baja calidad incide en mayor medida en la población joven de los barrios marginales, pues los chicos y chicas de clase media o alta pueden permitirse el acceso a escuelas privadas de nivel muy superior. Los jóvenes más desfavorecidos, por lo tanto, encuentran gran dificultad a la hora de superar las pruebas de ingreso a la universidad o a la formación técnica superior. Como consecuencia de esto, cuentan con menores oportunidades de formación profesional adecuada e integración laboral en condiciones dignas, lo que, a su vez, motiva la reproducción de fenómenos sociales como violencia, droga, bandas juveniles, subempleo, exclusión y marginación.

En este contexto, la Escuela Alternativa de Fe y Alegría en Manaos (Brasil), da señales de esperanza. Con tan sólo tres meses de vida, las aulas de refuerzo que se ofertan a jóvenes de entre 14 y 17 años de los barrios más desfavorecidos ya están dando sus frutos. Estos jóvenes, que siguen asistiendo a la escuela oficial, aprovechan sus horas libres para recibir clases de inglés, de portugués y de aquellas materias que, en general, son clave para alcanzar el grado universitario e introducirse, después, en el mundo laboral.

Por el momento, son 60 los alumnos y alumnas que gozan de esta ventaja, sin embargo, Fe y Alegría tiene intención de doblar su alumnado en los próximos años.

La acción apoyada por Entreculturas trata de que esos chicos y chicas que parten de una situación de desventaja tengan la oportunidad de convertirse en profesionales íntegros, que trabajen, a su vez, por mejorar la situación de sus comunidades de origen. 

 

Declaraciones de Margaret, Coordinadora de la Escuela Alternativa de Fe y Alegría - Manaos

"Un objetivo fundamental que tenemos a largo plazo en la Escuela Alternativa de Fe y Alegría es que tengamos unos ciudadanos diferentes, ciudadanos más implicados en la mejoría del espacio en el que viven, ciudadanos que, independientemente de la profesión que estén desempeñando o del lugar en el que estén viviendo, de alguna forma, tengan conciencia de que la sociedad no sólo necesita profesionales sino que necesita personas... personas que busquen mejorar la vida del prójimo, de su familia y que, de alguna forma, dentro de la escuela, pasen a influir de forma indirecta en sus colegas y en sus profesores, siendo alumnos más responsables, más exigentes... y conseguir que esas personas que están alrededor del adolescente sientan que, de algún modo, están siendo influenciados por otra mentalidad. 

Y nuestro objetivo a medio plazo es que nuestros alumnos tengan una educación de calidad, que tengan un acceso a la educación superior, tecnológica o profesional, o que pasen a la universidad... aunque es difícil porque está muy concurrida, tenemos dos universidades públicas apenas en el estado de Amazonas (y las otras opciones son instituciones privadas)... ese es nuestro objetivo, nuestro sueño, a medio plazo...".