Emergencia: Huracán Irma

Las islas del Caribe están sufriendo las consecuencias de la llegada del huracán Irma, el más potente en el océano Atlántico hasta la fecha, que se aproxima con vientos máximos sostenidos de 280 kilómetros por hora. Estamos en contacto con nuestras organizaciones socias en terreno para ir siguiendo cómo afecta a las poblaciones con las que trabajamos en los tres países. Nuestra expatriada en República Dominicana y Haití, Pilar López-Dafonte, nos cuenta que las escuelas de Fe y Alegría Haití han sido ofrecidas como albergues y que el gobierno haitiano ha cancelado las clases de forma oficial, porque aunque aún no había empezado el curso escolar, el personal docente ya estaba trabajando. También a través de estos colegios, se está asesorando a las comunidades sobre cómo actuar y se está distribuyendo toda la información que reciben a las comunidades para que estén informadas. Debido a las lluvias torrenciales, hay barrios inundados en el norte y el noreste de Haití. En República Dominicana, han sido canceladas todas las actividas públicas y privadas y Mario Serrano, director del Centro Social Juan Montalvo nos comentaba que el huracán afectará la zona norte dónde están ubicados y su equipo se está preparando para responder junto a las demás organizaciones de la zona.

De nuevo, nos encontramos ante el riesgo de que las comunidades más empobrecidas y vulnerables sufran con mayor dureza los efectos del huracán. El aumento global de las temperaturas influye directamente en que fenómenos como este -conocidos y recurrentes- se transformen en fenómenos climáticos extremos cuyos efectos pueden ser devastadores. En estos contextos, garantizar el derecho a la educación es fundamental porque supone protección frente a las inclemencias de los desastres naturales provocados por el ser humano y además contribuye a la formación de una conciencia crítica para cuestionar el modelo de crecimiento y así avanzar hacia modelos más sostenibles.


Daños en República Dominicana