Día Internacional de la Tierra: 'La Tierra es nuestra mejor escuela'

El Día Internacional de la Tierra se celebra el 22 de abril. Este año, el lema de Naciones Unidas para conmemorar este día es “Alfabetización Ambiental y Climática”, haciendo referencia a que la educación es la base para el progreso. La alfabetización ambiental y climática es el motor no sólo para la creación de una ciudadanía consciente y comprometida con el medio ambiente, sino también, tal y como recoge nuestro Informe 'La Tierra Nuestra Mejor Escuela', es fundamental para concienciar y sensibilizar sobre la importancia de un planeta sano para que se cumpla el derecho a  la educación y, sobre el papel clave de la educación para la sostenibilidad del planeta.

Con motivo del Día de la Tierra, desde Entreculturas queremos llamar la atención sobre los efectos que el cambio climático puede tener en el cumplimiento del derecho a la educación y sobre el poder de la educación para combatir el deterioro medio ambiental. La educación es fundamental para un planeta sano, y un planeta sano es fundamental para que se cumpla el derecho a la educación. La educación es una herramienta para la prevención, la adaptación y la mitigación en casos de desastres ya que capacita a las personas para gestionar mejor los recursos de la Tierra: aumenta conocimientos y fomenta cambios de actitudes que posibilitan que la ciudadanía asuma estilos de vida respetuosos con su hábitat.

En el mundo hay 160 millones de niños y niñas que viven en áreas de sequías severas o muy severas y 530 millones de niños y niñas que viven en zonas de alto riesgo de inundaciones. Muchas veces se ven obligadas a desplazarse. A principios de siglo había 25 millones de refugiados medioambientales y se calcula que en los próximos 50 años, entre 250 millones y 1.000 millones de personas se verán obligadas a abandonar sus hogares. Hoy, según la UNESCO, más de 75 millones de niñas, niños y jóvenes en todo el planeta han visto cómo su educación ha quedado interrumpida o destruida por situaciones de emergencia y crisis prolongadas, muchas de las cuales se han visto agravadas por problemas climáticos que además, desnudan y ponen de manifiesto una realidad de injusticia social causada por la pobreza y por la vulnerabilidad ante estas situaciones. 

Madagascar: El desierto avanza, la educación retrocede

En Madagascar aún estamos a tiempo. En la aldea de Soadingana, en Madagascar, hay dos escuelas. Una, pertenece a la comunidad, la otra, es una casa particular cedida para utilizarse como escuela. El dueño, Dada, la ha puesto a disposición de Entreculturas - Fe y Alegría Madagascar, para que los niños y niñas puedan estudiar. Menja vive en esa aldea. Tiene 5 hijos y los envía a la escuela porque quiere que aprendan y que lleguen a ser profesores o médicos. "Yo no sé leer ni escribir y me gustaría que ellos aprendieran y enseñaran a otros".

Su sueño es que la escuela crezca, para que los niños y las niñas puedan seguir aprendiendo, cantando, bailando y jugando.Pero este sueño puede no hacerse realidad. Estos menores que viven en Soadingana están expuestos a los riesgos del cambio climático. La aldea está aislada y en un entorno que se está degradando debido a la sequía provocada por El Niño y que se calcula que para 2017 dejará a más de 1,4 millones de personas en riesgo de inseguridad alimentaria en Madagascar.

En Soadingana se empiezan a notar los efectos: hay pobreza y problemas de alimentación. Actualmente la escuela acoge a 60 niños y niñas, pero son meses difíciles porque las reservas de la cosecha anterior se han agotado y algunos no van a la escuela porque están cansados o enfermos. Parece que el desierto avanza y se impone, puede incluso que en algunos años, esta zona sea inhabitable y los locales tengan que desplazarse a otras zonas convirtiéndose en desplazados climáticos.

Con Perú tras las inundaciones

El pasado mes de febrero hemos vivido la emergencia en Perú, donde lluvias torrenciales han causado efectos devastadores en algunas zonas del país. Hay más de 141.000 personas damnificadas y más de 100 personas han fallecido. Además, el sistema educativo se ha visto afectado, con 50 instituciones educativas colapsadas y 1.844 afectadas, y 1,9 millones de niños y niñas que no han retomado la escuela.

Todas las regiones del país han sido alcanzadas por el fenómeno conocido como "Niño costero", que se produce por un inusual calentamiento del océano Pacífico que baña las costas peruanas. El agua se evapora en grandes cantidades y se condensa al llegar a la sierra, ocasionando intensas e inusuales lluvias en su costa desértica, que causan anegamientos, desbordamientos de ríos y deslizamientos de tierras, conocidos en Perú con el término quechua "huaicos".

Las zonas más perjudicadas por la emergencia son la región de Piura y el distrito de Moro en Áncash. En estas zonas, Entreculturas lleva años trabajando en proyectos de desarrollo con instituciones locales de la Compañía de Jesús como Fe y Alegría, Canat, la Oficina de Desarrollo y Procura de Perú (ODP). Estamos apoyando la respuesta de la ODP para atender a 2.000 familias damnificadas en las provincias Piura, Morropón, Paita, Sullana y Huancabamba de la región de Piura. 

Etiopía y el campo de refugiados de Dollo Ado

El campo de refugiados de Dollo Ado, acoge a 213.000 personas, la mayoría somalíes obligados a abandonar su país por la sequía que afecta a la región desde 2011. Allí conocimos a Kalid Mahamed Nor, que tiene 19 años y huyó de Somalia el 30 de julio de 2010, fecha que recuerda perfectamente. Desde entonces está en el campo de refugiados: "Huimos por muchas cosas, pero principalmente por la sequía, perdíamos todas las cosechas y por la guerra. Aquí vivimos en paz aunque la vida sea difícil. La vida aquí es muy difícil, pero creo que si tenemos educación, tendremos un futuro, el futuro que nosotros queramos". Por eso, Kalid asiste a las clases de fontanería que Entreculturas y el Servicio Jesuita a Refugiados imparten en el campo. "Estoy aprendiendo a montar baños, conductos de agua, duchas, grifos, sacar agua del suelo... Ahora puedo hacer pequeños trabajamos de fontanería aquí en el campo, pero en el futuro podré trabajar de esto vaya donde vaya o esté donde esté"

La tierra tembló en Ecuador hace un año 

El 16 de abril de 2016 un sismo de 7,8 en la escala Richter sacudió Ecuador, afectando sobre todo a las zonas costeras del país. El terremoto fue el peor en las últimas tres décadas, cobrándose la vida de más de 660 personas y dejando sin hogar a casi 30.000 ecuatorianos. Según las autoridades, unas 700 escuelas resultaron afectadas.

Un año después, Entreculturas, junto con Fe y Alegría, continúa trabajando en Ecuador. Nuestro objetivo es lograr la reconstrucción del tejido educativo del país para brindar espacios seguros y una mayor cobertura escolar, junto con procesos de apoyo psicológico necesarios en caso de desastres. Hasta el momento se ha ofrecido apoyo psicosocial y sanitario a 22.444 personas  y se ha llevado a cabo la reconstrucción de 21 escuelas beneficiando a 7.425 alumnos.

En lo que se refiere a la infraestructura educativa, las repercusiones del terremoto fueron considerables: una de cada tres escuelas fueron dañadas o destruidas, afectando esto a más de 1 millón alumnos e impidiendo que miles de ellos pudieran comenzar el año escolar de manera regular. Asimismo, otra de nuestras principales líneas de actuación está siendo el  acompañamiento pedagógico y psicosocial. El objetivo de estas dinámicas es aumentar la capacidad de la comunidad educativa y de los alumnos y alumnas para controlar el estrés, la ansiedad y los estados depresivos tras la vuelta a su rutina. Desde Entreculturas, con el apoyo de nuestros socios locales, seguiremos trabajando para que los niños y niñas en Ecuador puedan ejercer su derecho a la educación en espacios adecuados y seguros, incluso en situaciones de emergencia.


Dos años del terremoto en Nepal 

Un año antes del sismo en Ecuador, el 25 de abril de 2015, un terremoto de 7,8 grados de magnitud azotó Nepal. Sus efectos fueron devastadores, ya que fallecieron casi 8.900 personas y más de 22.000 resultaron heridas. Asimismo, se produjeron numerosos daños materiales y más de 60.000 viviendas quedaron destruidas por completo. En lo que respecta al ámbito educativo, cerca de 1 millón de niños y niñas no pudo asistir al colegio

Entreculturas, junto con el Nepal Jesuit Social Institut (NJSI) y a través de la Red Xavier, respondió desde el primer momento a la emergencia atendiendo a las personas más afectadas mediante la distribución de productos básicos como agua, alimentos o mantas. Actualmente, dos años más tarde, seguimos trabajando con el NJSI y nos encontramos en plena fase de reconstrucción desde enero de 2016. Nuestra labor se lleva a cabo en algunas de las regiones más afectadas, centrada en tres líneas: educación, refugio y medios de vida.

Hasta el momento se han repartido 7.241 kits educativos y se han llevado a cabo numerosos programas de formación de profesorado, en los que han participado 92 docentes. Asimismo, 67 clases han sido reparadas, lo que ha beneficiado a 1675 estudiantes y 82 nuevas aulas serán construidas, lo que beneficiará a 2050 estudiantes.

Durante el 2017 seguiremos trabajando en la reconstrucción del país, centrados en la formación de nuevos docentes, ya que, especialmente en situaciones de emergencia, la educación es clave para contribuir a reducir la vulnerabilidad de los niños y niñas.
 
La importancia de la educación en contextos de emergencia
 
El Día de la Tierra nos permite reflexionar como movimientos, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanía en que no es posible disociar nuestro apoyo a la justicia, los derechos humanos o la educación sin apoyar y defender el cuidado de la nuestro planeta, de un mundo sostenible donde justicia social y justicia ecológica están íntimamente relacionadas. 

Organizaciones y movimientos sociales han contribuido a la concienciación sobre la importancia del cuidado del medioambiente y a que este tema se coloque en la agenda internacional. Hoy contamos con un importante marco de referencia como es la Agenda 2030, un acuerdo universal para los próximos 15 años que compromete a todos los Estados a tomar las medidas necesarias para garantizar el cumplimiento de los derechos humanos.
 
Pedimos a España que se comprometa a:

  • Ratificar el Acuerdo alcanzado tras la Cumbre del Clima de París.
  • Comprometerse hasta aumentar a 540 millones de dólares su contribución al Fondo Verde del Clima y al 27% el porcentaje de consumo energético proveniente de fuentes de energía renovables.
  • Asumir un papel activo en la implementación de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030 tanto en la política nacional como en la exterior, garantizando la coherencia entre las políticas que se deben poner en marcha tanto en materia medioambiental como educativa o de cooperación internacional.

  

Documentos adjuntos