Clausura de la campaña "sin duda, sin deuda"

Con todas esas rúbricas se solicitará al Gobierno "la cancelación en su totalidad de la deuda que tienen contraída con España los países más empobrecidos (África Subsahariana, Países Pobres Altamente Endeudados y Países Menos Adelantados)".

El acto de clausura tuvo lugar el pasado 5 de diciembre en la madrileña plaza de la iglesia del Buen Suceso. Federico Mayor Zaragoza, presidente de la Fundación Cultura de Paz y antiguo director general de la UNESCO, leyó el manifiesto de cierre de la campaña y aseguró que "los compromisos asumidos con los Objetivos de Desarrollo del Milenio no se podrán alcanzar si no se elimina la carga de la deuda externa para los países más pobres del mundo". Delante de cientos de personas solicitó no sólo la cancelación de la deuda para los países más pobres, sino también su reducción para los países con un Índice de Desarrollo humano medio pero altamente endeudados y con una población eminentemente pobre. 

"Es la hora de tomar en serio el destino común del género humano", señaló. "Por eso, solicitamos al pueblo español y a todos los gobiernos del mundo que hagan una política de cooperación comprometida con el erradicación de la pobreza". La deuda externa encadena actualmente a más de 70 países pobres  -lo que significa cerca de mil millones de personas-, y es uno de los principales obstáculos para el desarrollo de estas regiones de nuestro planeta.

Previamente a la lectura del manifiesto se escenificó la esclavitud que supone la deuda para los ciudadanos del sur y se demostró cómo entre todos podemos acabar con esta situación de injusticia. Asimismo, los cantautores Migueli y Luis Guitarra ofrecieron una actuación para las más de 300 personas que asistieron a la cita.

El cierre de esta campaña se produce pocas semanas después de que el Congreso de los Diputados ratificase, el 23 de noviembre, la Ley de Deuda, que incorpora muchas de las propuestas lideradas desde esta campaña. "No es la mejor ley, pero es una buena ley", ha señalado Mercedes Barbeito, coordinadora de estas iniciativas. "La ley supone un avance en la lucha contra la pobreza al vincular la política de deuda externa con la de cooperación al desarrollo, pero su éxito dependerá del seguimiento que se haga por parte de la sociedad civil".