Francisco José Serrano, voluntario en la delegación de Murcia Y así aterricé en el programa VOLPA, formándome y ayudándome a ver dentro de mí. Después tuve ocasión de viajar a Guatemala; un viaje del que aprendí muchísimas cosas (buenas y malas), pero una de ellas es que esa herramienta de cambio que tantas veces defendemos en Entreculturas es fundamental, la educación. Además tuve la suerte de poder ver el trabajo de Fe y Alegría y la implicación de los maestros y maestras con los niños y niñas, y eso me incentivó, más si cabe, a volver a mi realidad y luchar, junto con el resto de mis compañeros de Entreculturas, en favor de una educación de calidad para todos y todas. A mi vuelta, ya en la Delegación de Entreculturas de Murcia, casi por casualidad se me ofreció la oportunidad de coger las riendas de la formación de los nuevos voluntarios, una formación que les resulta útil para conocer Entreculturas, su filosofía y su manera de actuar, antes de decidir si quieren ser voluntarios o no. A pesar de no contar con mucha experiencia en esto de la formación, me hacía mucha ilusión poder aportar mi granito de arena para que cada vez seamos más los que luchemos por un mundo mejor. Y me lancé a este objetivo intentando crear y proyectar una visión joven, fuerte, con valores y, sobre todo, con mucha ilusión y esperanza, del voluntariado en Entreculturas. La experiencia ha sido un lujo y he aprendido muchísimo, ¡muchas de las personas a las que he formado son ahora voluntarias en Entreculturas! Pero aquí no acaba todo ya que ahora tengo el propósito de impulsar la formación continua dentro de la Delegación. Es mi manera de demostrar mi apuesta por la educación en el mundo. |
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